Dedica Bélgica 6.4 por ciento del PIB a educación

El gobierno de Bélgica dedicó en 2010 un 6.4 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, más que la media de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), de 5.4 por ciento.

Así lo indica el más reciente informe de ese organismo sobre el tema, publicado a mediados de junio.

Combinando inversiones públicas y privadas y todos los niveles de enseñanza, el país gastó en 2010 un total de 11 mil 028 dólares por alumno, situándose como el número ocho en volumen de fondos entre todos los miembros de la OCDE.

La media de las inversiones en la educación entre los 34 países del bloque fue de nueve mil 308 dólares por alumno en 2010.

La mayor parte de los fondos en Bélgica fue destinada a la educación terciaria, 15 mil 179 dólares por alumno, pero la educación secundaria percibe casi la misma cuantía, 11 mil dólares por alumno, lo que se explica por los salarios pagados a los profesores de ese nivel, y el reducido número de niños por clase.

Un profesor de secundaria en Bélgica gana en promedio 45.4 mil dólares al año por 670 horas trabajadas, por encima de la media de los países de la OCDE, de 38.1 mil dólares al año por 707 horas trabajadas.

Las clases belgas están compuestas en promedio por 12 estudiantes, en una proporción de ocho alumnos por profesor, mientras que la media de la OCDE es de 17.3 estudiantes por clase, en una proporción de 13 alumnos por profesor.

Sólo cinco por ciento de las inversiones en el sector educativo de Bélgica es de fuente privada, una proporción que en el conjunto de la OCDE llega al 16 por ciento.

La educación primaria cuenta con cuatro por ciento de financiación privada, mientras que la terciaria suma 10 por ciento, frente a 18 y 32 por ciento de media en los países de la OCDE, respectivamente.

Considerando los recursos privados, el sector de la educación belga percibe cada año el equivalente a 6.6 por ciento del PIB nacional.

Según la organización multilateral, esa inversión tiene un claro impacto en el mercado laboral, ya que el desempleo aumentó menos en el país que en sus socios de la Unión Europea y afectó menos a las personas licenciadas que a las que no concluyeron sus estudios.

Entre los adultos con un diploma universitario o de estudios superior, el nivel de desocupación aumentó 0.2 puntos porcentuales contra 1.2 puntos entre los que no han concluido la secundaria.