Reforma energética debe impulsar competitividad: industriales

La reforma energética debe traducirse en el impulso de la competitividad y fortalecimiento del sector, de manera que instancias como Petróleos Mexicanos (Pemex) se conviertan en un motor de desarrollo nacional, destacó la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ).

Expone que las 232 empresas que conforman esta agrupación y que juntas producen 95 por ciento de los productos químicos del país se manifiestan porque esta reforma permita consolidar una economía mexicana saludable.

Con el propósito de que México sea autosuficiente en la generación de energéticos y materias primas petroquímicas, la ANIQ propone complementar la inversión pública con inversión del sector privado en la transformación de insumos energéticos, así como en el desarrollo de infraestructura.

Precisa en un comunicado que en los últimos años México ha vivido un déficit creciente en la producción de ciertos insumos, algunos de los cuales son de generación y abasto exclusivos del Estado.

Lo anterior se ha traducido en un importante aumento en las importaciones de productos químicos para la operación de la industria, por lo que existe una balanza comercial con un crecimiento negativo constante equivalente a 19 mil millones de dólares.

En ese sentido, la Asociación refiere que al cierre de 2012 las importaciones se calcularon en 29.9 mil millones de dólares, mientras que las exportaciones sumaron 10 mil 910 millones de dólares.

A fin de terminar con esta tendencia, señala, la reforma energética debe considerar la posibilidad de complementar la inversión pública con inversión privada.

Asimismo, de aprovechar la disponibilidad de los recursos energéticos con los que cuenta el país y establecer políticas que garanticen "el suministro suficiente, eficiente y competitivo de los precursores químicos".

De forma adicional, considera importante que se establezca una política de precios transparente y competitiva para los precios petroquímicos e insumos energéticos.

Por ello, considera primordial el fortalecimiento de Pemex a través de la reducción paulatina de su carga fiscal, otorgándoles autonomía presupuestal y dotarlo con las herramientas jurídicas que le permitan consolidar esquemas de asociación público-privadas.

La industria química y petroquímica es un pilar fundamental en el desarrollo económico de muchos países, ya que es una pieza clave para integrar cadenas productivas al demandar insumos de más de 30 ramas industriales y proveer a más de 40 como la automotriz, la textil, la de construcción y la agricultura.

En este contexto, la ANIQ califica de preocupante que México, a pesar de ser uno de los países con mayor riqueza de hidrocarburos, sólo contribuya con 1.2 por ciento en el PIB, cuando el promedio mundial de aportación de este sector es de 4.6 por ciento.

"Es por ello que para la Asociación es urgente revertir esta tendencia, recuperar la posición privilegiada que tuvo en el pasado y contar con las certezas jurídicas para construir un mejor futuro", concluye.