Merkel debe dejar pensar sólo en los intereses alemanes: Le Monde

La canciller federal alemana Angela Merkel, como uno de los principales líderes en la Unión Europea (UE), debe dejar de pensar sólo en razón de sus intereses nacionales, pues el fracaso de Europa sería su fracaso, estimó hoy Le Monde.

En su editorial "Europa y los caprichos de Angela", el diario comentó los cambios de la líder alemana, quien ahora se pronuncia por la creación de un gobierno económico para la zona euro y pone la lucha contra el desempleo entre los jóvenes como prioridad en Europa.

"¿Quién lo hubiera pensado? Tres meses antes de las elecciones parlamentarias en Alemania, es una nueva Angela Merkel con la que los europeos tienen que lidiar", apuntó el periódico.

Resaltó que muchos en Europa y en Alemania se preguntan si las decisiones de la "mujer más poderosa del mundo" son sólo tácticas o revelan una verdadera estrategia.

El rotativo indicó que en innumerables ocasiones Merkel ha puesto en contrapié a sus partidarios y opositores, ha hecho costosas promesas electorales pero se niega a aumentar los impuestos para financiarlas.

Otro ejemplo, refirió, en marzo de 2011 "esta feroz defensora de la energía nuclear", del día a la noche, después del desastre de Fukushima, Japón, dio la media vuelta y programó la salida de su país de este tipo de energía para los próximos 10 años.

"¿Angela Merkel es una responsable muy racional, cuyas decisiones estratégicas sirven a sus intereses políticos?", se cuestionó Le Monde.

Señaló que Merkel ha sido fuertemente criticada en gran parte de Europa del sur y por la izquierda europea por haber impuesto una política de rigor, pero ahora organiza una cumbre sobre el desempleo juvenil en Berlín el próximo 3 de julio.

Para Le Monde, el objetivo de esa cita es "mejorar la imagen de Alemania en Europa y la suya propia, cortando la hierba bajo el pie de sus adversarios socialdemócratas".

Opinó que la canciller constata tardíamente que el rigor produjo efectos nocivos y que hace falta llevar un mensaje de esperanza a los europeos para que éstos "saquen la cabeza del agua".

Las costosas promesas de campaña de Merkel sin elevar impuestos para ello, son a la vez su manera de ganar las elecciones, pero también su manera de sostener la demanda alemana, como reclaman los europeos.

"Merkel debe tener en cuenta las consecuencias, ya no puede pensar simplemente como representante de los intereses alemanes. Ya no puede caminar por razones política internas, su poder la obliga. El fracaso de europa sería el fracaso de Merkel", concluyó.