Deja Roberto Carlos Carvajal todo por ser parte del Cirque du Solei

El mexicano Roberto Carlos Carvajal Aguilar destacó que para lograr uno de sus sueños de pertenecer a la familia del Cirque du Solei tuvo que dejar sus estudios, su familia y su país.

El único artista mexicano en el espectáculo Varekai, del Cirque du Solei, que ganó su lugar como malabarista al ser descubierto en Italia, a los 21 años, afirmó que le gustan muchos actos del circo, pero desde niño "me enfoqué en los malabares, por eso me dedique de lleno a esto.

"Creo que si uno quiere ser bueno debe estar en una sola cosa, y me contrataron para hacer malabares".

Carvajal Aguilar, quien nació en Monterrey, Nuevo León, y proviene de una familia circense, recordó que terminó la secundaria y llegó un momento "en mi vida en que tuve que decidir si estudiaba o trabajaba y mis padres me apoyaron. Así logré una carrera en el circo. Me salí de México a los 18 años para trabajar en Europa.

El malabarista, cuyo acto tiene una marcada importancia dentro del "show", que se presenta en Costa Rica, agregó que esa fue una de las etapas más difíciles de su vida, "porque extrañas la familia, la comida, las raíces y la gente de tu país".

El salir de México para probar suerte en Europa se debió a que el joven de ahora 23 años, casado con una regiomontana, que conoció en Facebook, encontró que sus ambiciones eran más amplias que las del circo tradicional de su familia, aún así hace falta apoyo para este arte.

"Cuando fueron por mí, me trataron como si fuera un artista, eso me sorprendió mucho, porque el circo es impresionante y eso no lo vemos en México, el arte circense no tiene ese valor en nuestro país", dijo.

Tras haber llegado al más importante circo contemporáneo, Carvajal Aguilar señaló que todavía tiene expectativas para su carrera, pues espera en algunos años más tener su propia compañía con bases como las del Cirque du Solei.