Buscan Jordania y EUA reactivar negociaciones israelí-palestinas

El rey Abdalá II de Jordania pidió hoy a Estados Unidos intensificar los esfuerzos para llevar a israelíes y palestinos a la mesa de negociaciones, en el marco de su reunión con el secretario estadunidense de Estado, John Kerry.

El monarca acusó a Israel de "poner en riesgo las posibilidades de paz" en Medio Oriente por su interés en seguir construyendo asentamientos judíos en Jerusalén Este, informó la Casa Real jordana en un comunicado divulgado por la agencia de noticias Petra.

Advirtió de que las "acciones unilaterales y agresiones israelíes contra lugares sagrados islámicos y cristianos están poniendo en riesgo las posibilidades de paz en la región".

El rey Abdalá II dejó claro que la fórmula de los dos Estados, la cual establece un Estado palestino independiente con las fronteras de 1967 y con capital en Jerusalén Este, es la única solución para alcanzar la paz entre israelíes y palestinos.

Kerry se reunió este jueves con el rey jordano en Ammán, antes de viajar a Jerusalén, donde tiene previsto entrevistarse con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, como parte de su quinta gira a la región desde comienzos de este año.

Tras viajar a Israel, Kerry prevé regresar a Jordania para entrevistarse la próxima semana con el presidente palestino, Mahmoud Abbas.

El jefe de la diplomacia estadunidense realiza su gira a la región con el fin de reactivar las negociaciones israelí-palestinas, estancadas desde septiembre de 2010.

Las negociaciones directas entre las partes se encuentran bloqueadas y para reanudarlas Abbas exige a Israel detener la construcción de asentamientos judíos y que libere a 120 presos palestinos que fueron encarcelados antes del proceso de Oslo, hace 20 años.

Además, exige que las fronteras de antes de la Guerra de los Seis Días de 1967 sirvan de base para el futuro trazado de las fronteras.

La gira de Kerry se produce un día después de que Netanyahu anunció la construcción de 69 nuevas viviendas en la parte oriental de Jerusalén, que los palestinos consideran la capital de su futuro país.