Huelga general en Portugal en protesta contra medidas de austeridad

Portugal vive hoy una huelga general en protesta contra la política de austeridad del gobierno del primer ministro Pedro Passos Coelho, en una jornada en la que transporte público es el sector más afectado.

La huelga, convocada este jueves por los dos grandes sindicatos portugueses, mantiene paralizado el metro, los trenes y buena parte del transporte terrestre en las principales ciudades del país, según reportes del diario The Portugal News.

El servicio de conexión fluvial entre Lisboa y los municipios localizados en la populosa margen del río Tajo, de la que llegan diario decenas de miles de trabajadores a la capital, también disminuyó las partidas de barcos.

Además del transporte público, los vuelos se han visto igualmente afectados por esta jornada de protesta, la cuarta en los dos años de gobierno de Passo Coelho.

En las primeras horas del día, Aeropuertos de Portugal (ANA) canceló 32 vuelos desde Lisboa, tanto llegadas como salidas, dos en la ciudad de Oporto y tres en Faro.

Los servicios de limpieza y recogida de basura se sumaron al paro, según fuentes sindicales, aunque, como es habitual en Portugal, ni el gobierno ni los organismos afectados facilitaron cifras sobre la huelga.

En varios hospitales y centros de salud la atención es lenta o restringida, de acuerdo con reportes de las televisiones y emisoras de radio lusas.

La huelga fue convocada por la Confederación General de Trabajadores de Portugal (CGTP, comunista) y la Unión General de Trabajadores (UGT, socialista) en protesta por las políticas de austeridad aplicadas en el país bajo su rescate financiero.

Según voceros de los dos principales sindicatos de Portugal, que suman más de un millón de afiliados en un país que apenas supera los 10 millones de habitantes, esta protesta es "por el derecho al trabajo y por un trabajo con derechos".

Ambos sindicatos responsabilizan al gobierno de Passos Coelho de haber destruido más de 300 mil empleos con las medidas de austeridad aplicadas en los dos últimos años bajo el rescate financiero de Portugal.

Esas medidas dejaron a un 18 por ciento de la población activa en paro, la tasa más alta que recuerdan sus habitantes.

La CGTP y la UGT esperan que esta cuarta huelga general en dos años se convierta en una muestra de repudio al Ejecutivo de Passos Coelho, que le obligue a dar un giro en su política económica.

Sin embargo, el primer ministro portugués, ha advertido que seguirá adelante con los recortes presupuestarios exigidos para los próximos dos años por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), dentro del programa de asistencia financiera a Portugal.