Exhibe libro visión diacrónica de fenómeno sociocultural fronterizo

El arte, la música, la pintura, la escultura, el performance y el grafitti se han convertido en la actualidad en una de las manifestaciones de las y los jóvenes en la frontera norte del país, aseguró el doctor en Ciencias Sociales por El Colegio de México, José Manuel Valenzuela.

Entrevistado a propósito del libro "Nosotros. Arte, cultura e identidad en la frontera México-Estados Unidos", el también investigador del departamento de Estudios del Colegio de la Frontera Norte, dijo a Notimex que es a través de estas expresiones artísticas como se reinterpreta la vida en la frontera.

Recordó que los procesos culturales de esta zona están marcados por lo que fue la invasión de Estados Unidos a México en 1847 y la firma de los Tratados de Guadalupe Hidalgo en 1848.

Refirió que como parte de esta "mutilación", más de la mitad del territorio nacional y una parte de importante de población mexicana quedó de manera abrupta del lado estadounidense.

"Muchos se regresaron y comenzaron a emerger muchos de los mitos fronterizos como la fundación de la ciudad de Nuevo Laredo, donde personas que vivan del lado de Texas, siguiendo aquella conseja de que uno es del sitio donde moran los difuntos, exhuman sus muertos e inicia una procesión macabra y los entierra fundando la ciudad de Nuevo Laredo.

"Entonces, los mitos acompañan la historia de la frontera, pero junto a estos mitos, emergen las primeras formas de resistencia social y cultural, y quiénes mejor representan esta resistencia a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX son los héroes populares al estilo de Gregorio Cortés, de Alfredo Vaca, Joaquín Murrieta, personajes que cumplen con el perfil de héroe popular y lo que algunas han llamado de bandidos sociales", dijo.

Bajo el sello de la dirección general de publicaciones del Conaculta, el texto de más de 330 páginas, en esta obra se discute la conformación de las identidades nacionales y los repertorios identitarios de las personas fronterizas, sus desplazamientos, sus manifestaciones culturales y artísticas, así como los imaginarios y estereotipos sobre la frontera y los fronterizos.

En este libro se presenta una perspectiva que conjunta tres décadas de estudio sobre la frontera entre México y Estados Unidos. Algunos textos incorporados son inéditos pero también se integran trabajos publicados que se encuentran agotados y permiten presentar una visión diacrónica y comprensiva de la rica condición sociocultural de la frontera.

"En el libro analizamos lo que ha sido la forma a través de la cual se han desarrollado diversos procesos de identidad de la gente que vive en estos contextos de frontera; pero un poco distinto a la mirada tradicional que se regodea del estereotipo, la leyenda negra en la dimensión sórdida de los mundos fronterizos.

"Aquí, trabajamos cómo el arte y la cultura han sido dos elementos centrales en la construcción de sentidos, significados y referente de identidad de la gente de frontera. Empezando lo que sería la discusión de algunos de los principales referentes desde los cuales se pensaba a la gente fronteriza como el propio concepto del pocho, un concepto que significa mutilación", señaló el académico.

Y es que para Valenzuela Arce, "esta imagen prevaleció de manera importante a lo largo del siglo XX, esto tenía una fuerte condición de desencuentro porque era muy distinta la manera cómo se veía a los fronterizos desde el centro del país y lo que estaba ocurriendo en la realidad cotidiana de la gente de frontera".

Bajo estos parámetros, explicó, analizó cómo es que se construye el papel que juegan algunas figuras destacadas en la vida cultural mexicana como José Vasconcelos, u otro tipo de intelectuales que se preocupaban por lo que ocurría en los cambios culturales fronterizos como Amado Nervo, Guillermo Prieto, José María Iglesias, entre otros.

"Entonces, parto de esa imagen que es estereotipada sobre la gente de la frontera y a partir de ahí, comienzo a discutir lo que ha sido la vida de la gente de frontera y algunas de las principales expresiones socioculturales y artísticas que han marcado esos mundos de frontera", agregó.

Este extenso estudio de Valenzuela Arce está dividido en cuatro partes; en la primera titulada "Bárbaros, pochos y ayankados", se realiza una recreación de las representaciones sobre la frontera construidas a lo largo del siglo XIX y XX, para ello se recuperan las voces de destacados intelectuales que mediante sus obras e impresiones de viaje, participaron en la conformación de las imágenes.

De manera destacada, se analiza el concepto de "pocho", utilizado para identificar a la población que fue cortada del territorio nacional tras la firma de los tratados de Guadalupe-Hidalgo en 1848, así como para referir a sus expresiones culturales y lingüísticas.

En el segundo apartado, "Imagos trasfronterizos: arte, cultura y sociedad en la frontera México-Estados Unidos", se analizan las expresiones artísticas de la frontera México-Estados Unidos, presentando una perspectiva general de la circulación cultural entre mexicanos y chicanos de ambos lados de la frontera, así como nuevas expresiones que han definido los escenarios artísticos de la frontera.

Bajo el titulo "El mito popular tras el espejo", se muestra una perspectiva del melodrama, la canción ranchera y el narcocorrido, como elementos importantes en la cultura popular del país, mostrando la enorme fuerza de estos elementos como formas expresivas y referentes espectaculares de la realidad social del pueblo mexicano.

Además, se identifican algunas figuras que han tenido enorme presencia como prototipos norteños y fronterizos a través de la mediación de las industrias culturales y, de manera destacada, a través del cine.

En este apartado se identifica la presencia de Tin Tan, Piporro y Blue Demon, como figuras populares prototípicas que dejaron una enorme impronta cultural reconocible en el habla, la gestualidad, su asociación con figuras norteñas reconocibles como el pachuco tintanero y el norteño apiporrado.

Se reconoce la condición nacional y latinoamericana de "Blue Demon", cuyo origen norteño se ocultó tras una máscara, aunque su experiencia infantil y juvenil, así como sus primeras incursiones luchísticas se desarrollaron en pancracios de ambos lados de la frontera noreste.

Finalmente, en el cuarto apartado titulado "Gnosis fronterizas", se hace una recreación crítica del papel de la socioantropología urbana en el norte mexicano, identificando algunas de sus principales influencias, temas, aportaciones y desafíos.

El texto se presentará este jueves 27 de junio en el Museo Nacional de Culturas Populares en Coyoacán, en el sur de esta ciudad.