Seduce obra de Eduardo Chillida a coleccionistas internacionales

El nombre del escultor Eduardo Chillida (1924- 2002) ha acaparado las miradas de coleccionistas internacionales, ya que "Buscando la luz IV", creación monumental del artista español, fue subastada ayer en Londres, Inglaterra, rompiendo récord de venta al conseguir 6.2 millones de dólares.

La obra es la estrella de la colección "Homenaje a Chillida", compuesta por 45 obras de artistas de distintos países unidos por su admiración por el escultor vasco, que a su vez entró también a puja, alcanzando alrededor de 15.7 millones de dólares, citan medios internacionales.

La colección, que fue exhibida en varias ocasiones en España, como en 2006 en el museo Guggenheim de Bilbao, comenzó a reunirse tras la muerte del escultor por la empresa vasca Grupo Orvasco, que tuvo que desprenderse de ella para hacer frente a deudas.

Entre las obras que fueron subastadas hoy y ayer por Christie's figuran: "Red Leather Chair" (2003), de David Hockney, vendida en 401 mil 247 dólares; la escultura "Horta de Ebro", de Manolo Valdés, en 114 mil 63 dólares, y el cuadro "Des coquilles Vides" (2005), de Miquel Barceló, en 262 mil 287 dólares.

Al igual que "Pool" (2003), de Anish Kapoor, que consiguió un millón 108 mil 800 dólares, y la escultura "Sin título" (2003), de Cy Twombly, que obtuvo 1.11 millones de dólares, así como el cuadro "Homenaje a Chillida" (2004), una recreación del famoso "El peine del viento" de casi dos metros obra del artista franco-chino Zao Wou Ki, en 961 mil 344 dólares.

Asimismo, por 540.200 dólares se vendió "Yunque de sueños III", de Chillida, pieza que no forma parte de la colección.

Es de mencionar que "Buscando la luz IV", creada por Chillida un año antes de su muerte, se exhibió desde 2002 hasta 2004 en el parque escultórico de Yorkshire, en el norte de Inglaterra, y posteriormente en el Guggenheim y en la plaza de la Convivencia de Bilbao, junto a las torres creadas por Arata Isozaki.

De acuerdo con los expertos en la materia, la obra de Chillida cotiza alto porque existen mercados en los que su presencia es testimonial y porque en los últimos años los coleccionistas no han podido acceder a sus creaciones ante la escasa oferta.