Aprueba Senado de Brasil proyecto que convierte corrupción en delito

En respuesta a las manifestaciones que han cimbrado todo Brasil en las últimas semanas, el Senado Federal de este país aprobó un Proyecto de Ley que convierte a la corrupción en delito grave.

Esta iniciativa fue presentada en 2011, la cual establece que los delitos de peculado, corrupción activa y pasiva sean castigados de manera enérgica por la ley.

Por ello, todos aquellos que incurran en esta falta pueden recibir penas de cárcel de cuatro a doce años, cuando por la misma falta era solo de dos a doce. Asimismo, ahora los acusados no podrán salir bajo fianza.

El castigo por ser culpable de corrupción pasiva, que consiste en solicitar o recibir beneficios indebidos, aumenta a una pena de prisión de cuatro a doce años, además de una multa.

En lo que se refiere a la corrupción activa, que radica en ofrecer beneficios indebidos a los funcionarios públicos, a fin de llevarlo a la práctica, también pasa a ser de prisión de cuatro a doce años y una multa.

Para el uso indebido de funciones, que consiste en la exigencia de un pago indebido hacia su persona que no está contemplado por la ley, aumenta el castigo de cuatro a ocho años y una multa.

El pasado lunes, la presidenta Dilma Rousseff anunció "Cinco Pactos" para mejorar los servicios en las áreas social, económica y política en Brasil y entre ellos destacaba la necesidad de "luchar contra la corrupción en una forma más enérgica y convertirlo en un delito grave".