Regresa "Giselle" al Palacio de Bellas Artes

"Giselle", un ballet sobre una aldeana feliz que ama a Albrecht y cree ser correspondida, pero al descubrir que su amado es en realidad un noble disfrazado de aldeano y comprometido con otra mujer, pierde la razón y muere, regresa al Palacio de Bellas Artes con cuatro funciones del 28 al 30 de junio.

Presentada por la Compañía Nacional de Danza (CND) en el marco de las celebraciones por su 50 aniversario, se trata de uno de los ballets preferidos y más aplaudidos por el público, el cual regresa al máximo recinto cultural del país, luego de que durante la restauración del palacio de mármol en el 2010, tuvo que ser montado en el Teatro de la Ciudad.

Bajo la dirección de Laura Morelos y musical de Alfredo Ibarra García, quien dirigirá a la Orquesta Sinfónica Juvenil Carlos Chávez, "Giselle" está creado en plena época romántica del siglo XIX, producto de la inspiración de Pierre Jules Théophile Gautier, poeta y novelista que se inspiró para hacer este ballet en la gran bailarina italiana Carlota Grisi.

Durante un ensayo a medios de comunicación en donde corrió el primer acto, en dicha obra participan cerca de 40 bailarines, quienes hacen gala de su virtuosismo acompañando a las increíbles y monumentales escenografías, en este caso, una pequeña aldea de corte europeo.

"Es el ballet romántico por excelencia, ya que representa el sueño de toda bailarina: no existe fémina que no anhele interpretarlo", dijo la integrante de la CND, Blanca Marcela Ríos, quien da vida a Giselle.

El argumento escénico está basado en la leyenda germánica de las Willis, espíritus de las jóvenes que mueren vestidas de novia antes de consumar el matrimonio y que deambulan a la luz de la luna en la media noche en pos del hombre que las abandonó. Lloran su pena y buscan venganza contra el amor que les fue negado en vida.

Este ballet que simula ser algo similar a la leyenda de "La Llorona", atrapa al espectador, no solo por sus monumentales y hermosas escenografías, sino por el vestuario y serie de pasos coreográficos que lleva a cabo el grupo de bailarines.

Desde su estreno en Francia en 1841 no ha dejado de interpretarse en ésta y otras versiones por su temática y el modo de contar una historia de amor que combina las dos facetas del romanticismo: lo pagano y lo espiritual, y se convierte en uno de los ballets románticos más conocidos mundialmente.

Uno de los momentos más interesantes tiene lugar durante el primer acto, cuando Giselle, con la magia de la danza, se transforma de la tierna campesina que disfruta de la naturaleza del campo, a la joven traicionada por su amado Albretch.

La CND ofrecerá cuatro únicas funciones del 28 al 30 de junio en el recinto situado en la zona centro de esta ciudad.