Promete reforma migratoria ricos contratos para compañías de seguridad

En caso de ser aprobada en su forma actual, la iniciativa de reforma migratoria no sólo ayudará a legalizar a 11 millones de indocumentados que residen en Estados Unidos.

También ayudará a enriquecer las arcas de varias compañías contratistas del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos.

Una enmienda de la iniciativa, aprobada el lunes pasado en el Senado, proyecta destinar en los próximos 10 años unos 40 mil millones de dólares para reforzar la seguridad a lo largo de la frontera con México.

La medida requerirá que la reforma a las leyes de inmigración se efectué luego de colocar una fuerza adicional de 20 mil nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza y la construcción de más de mil kilómetros de muros.

También exige se establezca en todo el país el uso obligatorio del sistema de verificación de empleo "E-Verify" y se alcance la total implementación y activación de tecnología de vigilancia de unos cuatro mil 500 millones de dólares, que incluye el uso de aviones no tripulados.

El senador demócrata Patrick Leahy calificó la enmienda como una "lista de Navidad de Halliburton", al contener múltiples medidas de "militarización" que deberán ser adquiridas o contratadas con dicha compañía y otras.

Si la iniciativa de reforma migratoria es aprobada esta semana en el Senado como se espera, y es admitida tal como está en la Cámara de Representantes, dará pie a una serie de jugosos contratos para diversas compañías.

No en vano muchas de las 400 organizaciones que cabildearon ante el Congreso por una reforma a las leyes de inmigración, son empresas que pueden beneficiarse con jugosos contratos.

Por ejemplo, la contratación de 20 mil nuevos agentes de la Patrulla Fronteriza significa un montón de nuevos equipos, como armas de fuego, uniformes, vehículos y demás.

Desde 2012 la empresa alemana fabricante de armas Heckler & Koch ha recibido alrededor de 500 millones de dólares y la estadunidense Remington unos 160 millones de dólares en contratos para proporcionar armas de fuego al DHS.

Los nuevos agentes también requerirán de capacitación. La empresa de seguridad Chenega recibió contratos por 103 millones de dólares de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) el año pasado, para entrenar a los agentes en el uso de los sistemas de vigilancia.

En lo que respecta a muros metálicos en la frontera, en 2009 la Oficina de Supervisión General (GAO), el brazo de investigación del Congreso, estimó que costaría entre 400 mil y 15 millones de dólares la construcción a sólo una milla (1.6 kilómetros) de valla fronteriza.

Ese mismo año la CBP terminó de construir unos mil 70 kilómetros de muro fronterizo a un costo de dos mil 400 millones de dólares.

El muro construido entre 2006 y 2009 fue de una sola capa metálica, y la enmienda aprobada en el Senado requiere de la construcción adicional de mil 120 kilómetros de vallas de doble capa metálica.

Uno de los mayores beneficiados con la construcción de muros fronterizos fueron las compañías del sector aeroespacial y de defensa, como Boeing, que recibió más de mil millones de dólares de la CBP entre 2006 y 2009, y más de 35 millones en 2012, para los proyectos de seguridad fronteriza.

El reforzamiento de la seguridad en la frontera requerirá también de sistemas electrónicos para la recopilación de información de identificación personal o datos biométricos, como huellas dactilares y fotografías.

La iniciativa contempla hacer obligatorio que todas las compañías en Estados Unidos utilicen el sistema E-Verify, y que todos los puertos de entrada y salida del país, ya sea por tierra, mar o aire, den seguimiento biométrico a cualquier persona que entre o salga del país.

Desde 2004 la empresa de consultoría en tecnología Accenture ha sido de las principales contratistas para dotar de sistemas de biometría a la Patrulla Fronteriza.

La compañía, que ha recibido contratos por mil 900 millones de dólares, fue una de las que más duro cabildeó ante el Congreso por una iniciativa de reforma migratoria que incluyera el seguimiento biométrico de quienes entran y salen del país.

El proyecto de ley del Senado daría a CBP por lo menos unos cuatro mil 500 millones de dólares para la adquisición de tecnología de vigilancia, con el fin de garantizar el control de la frontera.

En 2006 el gobierno puso en marcha la Iniciativa Frontera Segura, un proyecto de vigilancia bajo la cual se edificaría una "valla virtual" liderado por Boeing.

El proyecto no pudo ser concretado luego de costosas pruebas, al estar plagado de problemas técnicos y de supervisión, y el DHS decidió suspenderlo.

La iniciativa de reforma migratoria podría revivir algunas de las características de ese proyecto, como el uso de sensores electrónicos, torres con cámaras de video y radares.

La compañía aeroespacial Lockheed Martin, que recibió 106 millones de dólares en contratos por parte de la CBP el año pasado, podría proporcionar dicha tecnología.

La iniciativa de reforma llama también a la adquisición de un número no especificado de aviones no tripulados o drones, que cuestan alrededor de 18 millones de dólares cada uno, y su hora de vuelo cuesta alrededor de tres mil dólares.

Compañías como Northrop Grumman y General Atomics podrían obtener nuevos y jugosos contratos para dotar al DHS de dichos aparatos y de la demás tecnología que requiere el operarlos.

El proyecto de reforma migratoria contempla el objetivo de detener al 90 por ciento de los inmigrantes que intente cruzar la frontera hacia territorio estadunidense.

Esto requerirá de la construcción y ampliación de nuevos centros de detención de inmigrantes.

GEO Group, una de las mayores corporaciones de prisiones privadas en Estados Unidos, ha estado presionando al Congreso a favor de la reforma migratoria.

El año pasado, la firma recibió 142 millones de dólares en contratos de Inmigración del DHS.