Afirma hijastra de Daniel Ortega ser "perseguida" por el gobierno

Zoilamérica Ortega Murillo, hijastra del presidente de Nicaragua, denunció hoy ser víctima de "persecución e intimidación" del gobierno, que expulsó el martes a su esposo, el ciudadano boliviano Carlos Ariñez Castel.

Ortega Murillo interpuso la denuncia ante el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH) y analizarán las instancias internacionales a las que recurrirán por una supuesta "persecución" en su contra.

Dijo, fue testigo de la presencia de "paramilitares" que acompañarían los operativos policiales y de migración, como habría ocurrido la víspera.

El martes, las autoridades de Migración expulsaron a Ariñez Castel, quien vivía en Nicaragua desde hace cuatro años, por supuesta condición de ilegal, lo trasladaron a la frontera de Peñas Blancas, al sur del país, pocas horas después de ser retenido en la capital.

Según Ortega Murillo "el operativo fue planeado desde lo más alto de las autoridades de Migración" por que su vehículo fue interceptado por oficiales y civiles en un sector de Managua.

"...No había asidero legal" para la expulsión del extranjero que trabaja en el Centro de Estudios Internacionales (CEI) porque tenía "toda su documentación completamente en orden", afirmó.

"... Nos quieren intimidar, tender un cerco" en una acción "perversa usando recursos del Estado y el poder político", manifestó.

"... no tienen límites" dijo respecto a la agresión que habría sufrido en las oficinas de Migración y Extranjería de donde fue expulsada con violencia, la noche del martes.

Semanas atrás, Zoilamérica reiteró la denuncia en contra de su padrastro, el presidente Daniel Ortega, por presunta violación sexual cuando era una niña.

"Mi denuncia esta intacta", declaró al revivir el escándalo que en 1998 sacudió al entonces líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

Este miércoles, la directora del CEI, dijo, que ventila sus asuntos en público porque "dejó de ser un problema familiar cuando se está usando el poder político y del estado para perseguirme".

Se trata de "una falta de humanidad y de escrúpulos" porque resultado de las "presiones" a organismos internacionales, han cancelado programas de cooperación al CEI "dejándonos sin trabajo".

La víspera, Rosario Murillo habría llamado por teléfono a su nieto Alex Bendaña, y le habría advertido "estas son las consecuencias del camino que seguiste", relató.

Alex y Carolina, otra hija de Zoilamérica la acompañaban al momento de interponer la denuncia ante el CENIDH en Managua.

Durante la protesta de ancianos por una pensión reducida de vejez, la semana pasada, Zoilamérica llego en varias oportunidades al improvisado campamento en las cercanías del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).