Informalidad, talón de Aquiles de las Pymes en América Latina

La informalidad es el principal problema de la pequeña y mediana empresa (Pyme) en América Latina, al ubicarse el 50 por ciento en promedio de estas unidades de negocio operando fuera de la economía formal.

El director general de Banca Comercial de Grupo Santander, Javier San Félix, destacó que la alta informalidad es el mayor obstáculo de las Pymes latinoamericanas para facilitar ese pleno acceso al sector bancario.

A decir del especialista, el 50 por ciento de las Pymes en América Latina se encuentra en la economía; sin embargo otros expertos señalan que aunque ese porcentaje es elevado, es menor si se compara con el 60 por ciento que se observa entre las empresas en México.

El directivo de Santander refirió que en un reciente foro organizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con un enfoque especial en el mundo pyme, de nuevo salió a debate la informalidad.

Durante la inauguración del XII Encuentro Santander-América Latina, con el tema "Pymes: Protagonistas del Crecimiento y Desarrollo de América Latina", detalló que el BID, como el mayor banco de desarrollo de la región dio a conocer que el mayor obstáculo a la inclusión financiera de las pymes es la informalidad.

Así como el hecho de que la causa principal de que no creciera más rápido el crédito a este sector es que 85 por ciento de ellas son empresas muy pequeñas y en su mayor parte informales.

Es algo, señaló, en lo que también viene incidiendo de manera importante la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), que dice que las mayores dificultades para el crédito está en la informalidad, la falta de garantías y colaterales adecuados.

Además, de la baja diversificación de ingresos y la falta de transparencia en balances financieros y cultura financiera.

En su opinión, los incentivos y simplificación fiscal, la introducción de procesos de mejora de capacidades gerenciales, asesoramiento técnico y la eliminación de trabas burocráticas con la integración de políticas de distintas áreas e instituciones son también aspectos fundamentales para la que la informalidad disminuya.

Subrayó que tanto el costo como el tiempo para abrir una empresa han mejorado en prácticamente todos los países latinoamericanos, pero, reconoció, "hoy todavía crear una empresa sigue siendo un esfuerzo demasiado caro y demasiado lento".

En su opinión, las reformas en este sentido es una cuestión que no distingue de regiones ni de países y que deben seguir ocupándonos y un ejemplo de ello son las realizadas en Chile y Uruguay, que han permitido un salto cuantitativo al permitir crear una empresa en pocos días o incluso en cuestión de horas.

También comentó que en los países en donde las pymes son más productivas éstas no buscan competir en sectores y productos sino más bien se integran en los procesos productivos aprovechando la fuerza y tirón de las de mayor tamaño y su acceso a mercados internacionales.

Para potencial la productividad de las pymes, dijo es necesario integrarlas a las grandes sobre todo con contratos que den estabilidad a mediano y largo plazo, lo cual ayuda y mejora el nivel de formalidad, además de que les ayuda a ser mejores.

Mencionó que dos de cada tres Pymes de la región encuentran dificultades para encontrar personal cualificado, derivado posiblemente a la brecha salarial, que con respecto a las grandes es de entre un 31 y 79 por ciento mayor.

Además de que con base en los datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 76 por ciento de los trabajadores no tienen la educación secundaria finalizada.

Otro reto de las Pymes, comentó el experto, es su internacionalización, pues aun cuando destaca el caso de empresas de Colombia, Chile, Brasil y México por sus niveles de competitividad, la participación de las Pymes es menor de 15 por ciento.

Ello, añadió, implica la pérdida de mejoras productivas y mejora de productos que conlleva la exigencia de competir en los mercados internacionales, de la necesidad de tomar medidas como la coordinación de los programas e instituciones existentes, "a veces solapados y duplicados y no funcionando de manera sistemática".

"Es de verdad que la relación de los bancos con las Pymes en la región es menor que la de otros regiones de la OCDE pero desde luego eso tiene que ver con las elevadas tasas de la informalidad", aseveró.

Además, añadió, si la formalidad de las Pymes fuera mayor las dificultades que muchas veces encontramos para conocer la realidad de los estados financieros de clientes se reduciría y el acceso al crédito seria más sencillo.

También resaltó que es imprescindible profundizar en los sistemas de garantías públicas que tan importante papel ha jugado en algunos países como es el caso de Chile y México, con Nacional Financiera.