Colocan 594 balones de futbol frente al Congreso brasileño

La Organización No Gubernamental (ONG) brasileña Río de Paz colocó hoy 594 balones de futbol frente al Congreso, en Brasilia, para enfatizar que el Legislativo será quien realice los cambios políticos exigidos, informó la Agencia Brasil.

El medio estatal señaló que los manifestantes simbolizaron en la actividad el "pasar la pelota" al Congreso, y sus 594 diputados y senadores, respecto a la necesidad de mejorar los servicios públicos y combatir la corrupción.

Los balones, que serán pintados con una cruz roja durante el día para condenar los asesinatos que se cometen en este país, fueron colocados en forma ordenada por voluntarios en el jardín empastado que se ubica frente a la sede del Legislativo.

El presidente de Río de Paz, Antonio Carlos Costa, explicó a periodistas que "la idea es pasar el balón para el Congreso, saber lo que él va a hacer a partir de ahora. Queremos un Legislativo que fiscalice el Ejecutivo, pero que no lo boicotee".

"Vivimos un momento histórico en Brasil en que, por primera vez, el factor miedo está siendo observado por los gobernantes. Ellos andan con miedo al pueblo y se debe aprovechar este momento para promover una reforma profunda al modo de hacer política", acotó.

Indicó que también buscan que el Congreso coloque nuevamente en tabla varios proyectos de ley que son de "gran interés popular" y que los legisladores ignoren a quienes realicen cabildeo para dejar atrás el interés propio.

Costa apuntó que entre las reivindicaciones del grupo está el alejamiento del presidente del Senado, Renán Calheiros, hasta que el Supremo Tribunal Federal se pronuncie sobre las acusaciones en su contra de peculado, falsedad ideológica y uso de documento falso.

Adelantó que, al final del día, los balones serán pateados en dirección al Congreso, con lo cual concluirá esta particular acción de la ONG.

La presidenta brasileña Dilma Rousseff anunció esta semana que enviará al Congreso un proyecto de ley para convocar a un plebiscito sobre una profunda reforma política, la cual es pedida con masivas protestas desde hace unos días por cientos de miles de personas.

Más de un millón de personas coparon las calles de las principales ciudades de Brasil la semana pasada para exigir profundos cambios políticos, además de reclamar por un alza del pasaje del transporte público y pedir una mayor lucha contra la corrupción.