Gobierno de Costa Rica ratifica rechazo a huelga en áreas esenciales

El gobierno de Costa Rica ratificó hoy el veto a una iniciativa de ley para avalar huelgas en servicios básicos y que motivó una jornada de protesta nacional que culminó esta tarde sin mayores incidentes.

Miembros de sindicatos de educación y salud, a los que se sumaron estudiantes universitarios y diversos grupos sociales marcharon hoy por el centro de San José, la capital y una veintena más de ciudades del país.

La jornada demandó en forma pacífica castigo a la corrupción y una mejoría salarial, entre otras exigencias de naturaleza social.

Los manifestantes terminaron la actividad frente a la Asamblea Legislativa, a donde llegaron con banderas sindicales y pancartas con consignas como "Alto a la corrupción", "Costa Rica no se vende" y "Por un aumento general de los salarios".

De igual forma, los manifestantes rechazaron las concesiones de obra pública a empresas privadas, la corrupción, el "saqueo" del país y la discriminación.

Además, exigieron la aprobación de la reforma procesal laboral, un "alto a la impunidad" y una mejor calidad de vida.

El ministro de la Presidencia, Carlos Benavides, dijo que el gobierno entiende la protesta ligada "a un punto principal", que es el Código Procesal Laboral, vetado en 2012 por la presidenta Laura Chinchilla.

Pero "ese es un punto en el que el gobierno no puede ceder", advirtió Benavides, al señalar que los otros puntos que originaron la protesta "seguirán siendo atendidos".

"El gobierno seguirá escuchando con atención, con respeto, cada uno de los planteamientos que hagan estos grupos sindicales, y algunos otros que los hayan acompañado hoy", señaló.

Pero consideró "inaceptable" el capítulo que corresponde a huelgas en el sector público del país.

Insistió en que "hay servicios esenciales que, simplemente, no pueden desarrollar huelga".