Se dice Obama profundamente decepcionado por fallo de Suprema Corte

El presidente estadunidense Barack Obama se dijo hoy profundamente decepcionado por al fallo de la Suprema Corte de Justicia, que anuló la facultad del gobierno federal para supervisar reformas electorales en algunos estados.

Obama recordó que por casi 50 años la Ley de Derechos del Voto, que daba al gobierno esta potestad, y la cual fue renovada por el Congreso con un amplio apoyo bipartidista "ayudó a proteger los derechos a votar para millones de estadunidenses".

"Estoy profundamente decepcionado", declaró el mandatario poco después de que la corte anunció su fallo dividido en la demanda del Condado de Shelby (Alabama) contra el procurador general, Eric Holder.

El fallo echó abajo la sección 4 de la ley que establecía una formula para determinar qué estados deberían obtener una autorización precia del gobierno federal antes de reformar sus leyes electorales.

Nueve estados así como algunos condados de Carolina del Norte con una historia de discriminación racial eran requeridos desde 1965 a obtener esta autorización.

Con una votación de 5-4, la corte consideró como inconstitucional la Sección 4, aduciendo además que ya no existen las condiciones socio-políticas que dieron lugar a su implementación cinco décadas atrás.

"El Congreso aprobó su fórmula con base en esa distinción. Hoy, la nación no está ya dividida a lo largo de estas líneas, pero la Ley de Derechos del Voto continúa tratándolo como si lo estuviera", señaló en su opinión la mayoritaria, encabezada por el magistrado presidente John Roberts.

Obama dijo que el fallo invalidó "una de las provisiones centrales y alteró décadas de una práctica bien establecida que ayudó a asegurar que las votaciones fueran justas, especialmente en lugares donde la discriminación ha prevalecido".

"Como país hemos logrado enormes progresos para garantizar el derecho de cada estadunidense a votar, y como la suprema corte lo reconoció, la discriminación aún existe", indicó el mandatario.

Dejó en claro que aunque el fallo representó un retroceso en estos esfuerzos, ésto no significa que el fin de la lucha contra la discriminación ha concluido.

"Pido al Congreso a aprobar una legislación que asegura que cada estadunidense tenga un acceso equitativo a los centros de votación", dijo, anticipando que su gobierno continuará haciendo todo lo que esté a su alcance para garantizar elecciones justas.