Crece brecha en empleo entre personas con y sin educación: OCDE

La diferencia en el nivel de empleo entre las personas con y sin educación superior en la Unión Europea (UE) ha aumentado con la crisis, poniendo en evidencia la importancia de los estudios, afirmó hoy la OCDE.

En su reciente informe sobre el estado de la educación en sus 34 países miembros, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) reveló que el desempleo entre las personas que no tienen una educación secundaria superior llega al 13 por ciento.

Mientras que un 5.0 por ciento se ubica entre las personas que tienen educación terciaria (formación profesional superior o universitaria).

Entre 2008 y 2011 la desocupación entre las personas con menor nivel de educación aumentó 4.0 por ciento, mientras entre aquellas con mayor nivel el incremento se limitó a 1.5 por ciento.

"Una buena educación es el mejor seguro contra la falta de experiencia laboral", afirmó en rueda de prensa el secretario general de la OCDE, el mexicano José Ángel Gurría.

Por ello, el funcionario urgió a los gobiernos nacionales mantener el nivel de inversión en la educación pese a la crisis.

La proporción de la inversión pública en instituciones de educación terciaria en los países de la OCDE ha caído de 76 por ciento en 2000 hasta 71 por ciento en 2005 y 68 por ciento en 2010.

En promedio, los países de la organización gastan anualmente siete mil 974 dólares por alumno de primaria, nueve mil 14 dólares por cada alumno en secundaria y 13 mil 528 dólares en educación terciaria.

Gurría también pidió que se concentren en reducir las tasas de abandono escolar e inviertan en una educación orientada a las calificaciones profesionales necesarias en la actualidad.

"Los países deben centrar sus esfuerzos en ayudar a los más jóvenes, especialmente a los que tienen menos educación y que tienen un mayor riesgo de quedarse atrapados en un futuro de bajos salarios por poca calificación", dijo.

El informe de la OCDE indica, igualmente, que la crisis causó un aumento en la brecha salarial entre los ciudadanos en función de su nivel de educación: en 2008 aquellos con más educación ganaban 75 por ciento más que los con menos, una diferencia que en 2011 subió para 90 por ciento.