Destacan conservación de materiales orgánicos en el Templo Mayor

Como parte del ciclo de conferencias con motivo de la reapertura de la Sala 6 "Flora y Fauna" del Museo del Templo Mayor (MTM), la restauradora María de Lourdes Gallardo destacó el estado de conservación de algunos materiales orgánicos presentes en esta exposición, que datan de hace más de 500 años.

De acuerdo con la información proporcionada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), los elementos orgánicos como papel y textiles, que forman parte de la Ofrenda 102 descubierta hace 13 años y que son expuestos en dicha sala del MTM, deben su estado actual a materiales como el hule y el cobre.

La restauradora María de Lourdes Gallardo dijo que el descubrimiento de esta ofrenda representó uno de los hallazgos más importantes en su tipo, puesto que "al ser orgánicos son de frágil naturaleza, reactiva a diferentes agentes como la humedad y el clima, además de ser muy susceptibles a deterioros por microrganismos".

De acuerdo con la especialista, esta ofrenda se localizó frente a la escalinata de la etapa constructiva VI del Templo Mayor (1486-1502). Explicó que estaba depositada en una caja de sillares de tezontle y basalto y en su interior se encontraron 150 objetos de cerámica, piedra, metal, concha y hueso, así como textiles y otros objetos de papel.

"Un conjunto de factores permitió la preservación de dichos materiales, entre ellos, el haber permanecido dentro de una cista o caja, pues con esto los objetos no se afectaron directamente con el relleno prehispánico de cimentación y las condiciones del contexto arqueológico", abundó Gallardo Parrodi.

También señaló que la buena calidad de los materiales compuestos por algodón, hule y papel, favorecieron la conservación ya que por una parte ofrecieron una mayor resistencia a los objetos y, por otra, fungieron como un antibiótico natural que limitó la presencia de microorganismos.

En relación a los diferentes procesos de recuperación empleados a los objetos, la especialista del INAH explicó que fue necesario mantener los bienes culturales en ambientes adecuados y estables, por medio de un secado controlado, a la par de corregir las deformaciones.

Además se realizó una limpieza superficial y fueron consolidados parcialmente, para finalmente ser unidos y colocados en soportes auxiliares.

Durante la conferencia titulada "La conservación de los elementos orgánicos en la Ofrenda 102 del Templo Mayor", la experta acotó que la preservación de este tipo de materiales hallados en contextos arqueológicos es de suma importancia, ya que anteriormente sólo podían estudiarse a través de iconografías prehispánicas y fuentes documentales.

La siguiente ponencia como parte del ciclo de conferencias por la reapertura de la Sala 6 del MTM será: "La fauna en el Códice Florentino: textos e imágenes", el próximo 29 de junio en el Auditorio "Eduardo Matos Moctezuma", y contará con la participación del investigador Guilhem Olivier Durand.