Dulce María de Alvarado documenta evolución del performance en México

Con motivo de la próxima edición del libro "Performance en México. 28 testimonios 1995-2000", de Dulce María de Alvarado Chaparro, esta noche se presentó un acto performático de reflexión y una discusión en Ex Teresa Arte Actual, a la que se convocó a Felipe Ehrenberg, Benjamín Mayer Foulkes y Cuauhtémoc Medina.

En el conversatorio abierto se habló sobre esa disciplina, su nacimiento, desarrollo y actualidad en México, siempre a partir de la investigación realizada por De Alvarado para su tesis de licenciatura en Artes visuales por la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presentada en el año 2000.

Luis Carlos Gómez, conocido como DJ Chrysler, ofreció el performance "Disertaciones sobre la memoria, y Miguel Angel Corona, "La alquimia de la morona".

Ambas piezas fueron presentadas en torno a la publicación del volumen, programada para febrero de este año con el apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca) y Fundación Jumex.

Con testimonios de expertos en performance entre los años 60 y 90, el proyecto editorial, prologado por Cuauhtémoc Medina, permite adentrarse en esa práctica artística en voz de algunos de sus más destacados protagonistas como Armando Cristeto, Roberto Escobar, Melquiades Herrera, Marcos Kurtycz, Mónica Mayer, Adolfo Patiño y algunos más.

"Esta investigación permitió crear documentación del performance, pues no había casi nada escrito sobre el tema. Las entrevistas son ricas en contenido e información, por lo que no dudé en convertir mi trabajo de tesis. Con el fallecimiento de algunos de los artistas de ese periodo, su testimonio devino un texto invaluable", comentó la autora.

La artista visual, alumna de Melquiades Herrera (1949-2003), resaltó la importancia de haberlo tenido como maestro en la década de los noventa, momento de gran efervescencia y creatividad para el performance mundial, que en esa época era aún un poco marginal, pero muy vivo, y comenzaba a ocupar más espacios en la escena artística de México.

A 15 años de concluido este proyecto, la autora subrayó el gran cambio que se observa en estos momentos. "El performance se ha reconocido, oficializado y estudiado más. En la actualidad ya es materia en escuelas de arte, hay abundantes referencias mexicanas y extranjeras, becas, festivales y publicaciones; el panorama es muy diferente", señaló.

En "Performance en México. 28 testimonios 1995-2000", De Alvarado pregunta a sus interlocutores: ¿Qué es y cómo se hace el performance? Algunas de las respuestas son: "Es un trabajo serio, no he podido todavía armar una acción improvisada" (Miguel Ángel Corona) y "Alimento de un público que no quiere coleccionar, sino vivir el instante estético" (Raquel Tibol).

"El arte no es para entenderse, es para apreciarse. Lo que nunca dejará de sorprendernos y maravillarnos es una buena obra, sea performance, instalación, arte objeto, pintura o lo que sea dentro de las Bellas Artes. Me siento muy afortunada por haber podido recoger estas voces, que ahora podrán circular ampliamente", concluyó la autora del libro.