Respaldan la propuesta de incremento salarial en el DF

Representantes de organizaciones de la sociedad civil, la academia y organismos internacionales manifestaron su respaldo a la propuesta del jefe de Gobierno del Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, para incrementar el salario mínimo.

A través de la Declaración/Pronunciamiento: "Un salario digno es trato igualitario", los participantes del acto, que se llevó a cabo en el ex Convento de Guadalupe, respaldaron la propuesta bajo la premisa de que la pobreza es factor de discriminación en la capital.

Correspondió a la presidenta del Copred, Jacqueline L´Hoist; el subsecretario de Desarrollo Económico del gobierno del Distrito Federal, Ricardo Becerra, y a la presidenta del 17 Instituto de Investigación y Estudios en Cultura de Derechos Humanos, Rosy Laura Castellanos, dar lectura al documento.

En él se establece que, de acuerdo con la Encuesta sobre Discriminación en la Ciudad de México 2013, la pobreza es una de las principales causas por las que se discrimina en la capital del país.

Por lo anterior, el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred) convocó a organizaciones sociales y representantes de la academia para conversar e intercambiar puntos de vista en torno a la propuesta salarial del jefe de Gobierno.

Y consideró que es necesario incrementar el salario mínimo en la capital del país, como una alternativa para combatir la desigualdad y la pobreza.

En el pronunciamiento se destaca que: "es una obligación irrenunciable del Estado la erradicación de la pobreza extrema, la generación de empleo productivo y la promoción de la cooperación social en un marco de trato igualitario que recupere el sentido de la igualdad y del bien común".

Los funcionarios destacaron que el aumento del salario mínimo es la "punta de lanza" para que la ciudad de México sea el antecedente inmediato en la ponderación y progresividad del derecho a una vida digna y libre de discriminación.

"Asumimos que el aumento al salario mínimo permite recuperar el sentido dignificante del trabajo y erradicar formas de trabajo indignas que empobrecen y excluyen", señalaron.

También expusieron que la desigualdad y la precariedad salarial provocan el empobrecimiento de las personas y que en particular, agudizan la situación de las personas en condiciones de pobreza y pobreza extrema, lo que promueve un ámbito laboral sin derechos.

A su vez, el subsecretario de Desarrollo Económico del Distrito Federal, Ricardo Becerra, sostuvo que el Gobierno de la capital del país trabaja para que la desindexación del salario mínimo sea en breve una realidad.

Para ello, refirió, se requiere que se aprueben las reformas que permitan desvincularlo de conceptos relacionados con el cobro de multas, los préstamos y otros instrumentos de medida que no tengan que ver con los ingresos de los trabajadores.

Señaló que hay avances importantes para que la Asamblea Legislativa del Distrito Federal produzca en los próximos días la "Unidad de Cuenta de la Ciudad de México", que sustituiría al concepto de "salario mínimo" para esos propósitos.

Ésto es parte de los esfuerzos del gobierno local para romper la tendencia que ha encadenado por más de tres décadas al salario mínimo a considerársele una unidad de medida, lo que impide que se recupere el poder adquisitivo y el desarrollo económico de la población.

A su vez, la presidenta del Copred llamó a unir esfuerzos gobierno, sociedad civil, academia y sector empresarial para contribuir en la promoción de una cultura de derechos humanos que reconozca las contribuciones de la economía crítica en el ámbito de los derechos sociales.

"Seamos copartícipes de la responsabilidad que existe frente a las personas en condiciones de pobreza y pobreza extrema y reconozcamos que el trabajo y el salario en condiciones justas y de igualdad son la mejor inversión", aseveró.

En la reunión estuvieron el director adjunto de la sede subregional en México de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Juan Carlos Moreno Brid; y el director del Instituto de Estudios Críticos, Benjamín Mayer Foulkes, entre otros invitados.