Alienta a Obama disposición de republicanos a debatir plan migratorio

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se dijo alentado por la disposición mostrada por el liderazgo republicano en el Congreso para reactivar el debate de la reforma migratoria.

En una entrevista concedida a la televisora CNN el jueves, horas antes de que los republicanos dieran a conocer sus principios migratorios, Obama evitó prejuzgar los alcances de la eventual propuesta que los republicanos lleven a discusión en la cámara baja.

"La razón por la que estoy alentado es por el hecho de que el líder (republicano en la Cámara de Representantes John) Boehner y otros parecen reconocer que nuestro país será más fuerte si podemos resolver este tema de una manera justa", expresó el mandatario.

Obama manifestó que más allá de las diferencias en la postura entre republicanos y demócratas, existe ya el consenso sobre la necesidad de enfrentar el problema.

"La buena noticia es, número uno, que hay el deseo de hacerlo, y en este Congreso en particular, eso es algo enorme ", dijo el mandatario durante la entrevista, la cual fue difundida de manera íntegra este viernes.

Obama precisó que el hecho de que los republicanos "estén a favor de algo, creo que es progreso".

Los principios republicanos, discutidos en el marco de su reunión anual en el estado de Maryland incluyen la legalización de inmigrantes indocumentados pero sin una ruta general a la ciudadanía, así como un mayor control fronterizo.

Crean de igual modo un registro de los indocumentados y la posibilidad de que trabajen legalmente si admiten su "culpabilidad".

Para los jóvenes inmigrantes traídos sin documentos siendo menores de edad, tendrían un camino a la residencia legal y la ciudadanía si cumplen "criterios de elegibilidad", sirven en el ejército o cursan estudios universitarios.

Cuestionado el prospecto de una iniciativa que no contenga una ruta hacia la ciudadanía general para los indocumentados que cumplan con los requerimientos para regularizar su situación, Obama evitó anticipar un veto.

"No voy a prejuzgar lo que llegue a mi escritorio", subrayó el mandatario, aunque dejó en claro su oposición a cualquier acción que lleve a crear ciudadanos de segunda.

"Creo que de principio que no queremos dos clases de ciudadanos en Estados Unidos es un principio con el que mucha gente está de acuerdo, no solamente yo y los demócratas", dijo.

Si Boehner propone "algo que diga que la gente no van a ser deportada, que las familias no serán separadas, que podemos atraer brillantes jóvenes estudiantes para darles las habilidades para iniciar un negocio aquí y hay un proceso regular de ciudadanía, no sé que tan amplia puedan ser las diferencias", indicó.

"Es por eso que no quiero prejuzgar", mencionó el jefe de la Casa Blanca.