Investiga justicia Argentina desestabilización ante crisis cambiaria

La justicia argentina inició hoy una investigación para descubrir si hubo maniobras desestabilizadoras de empresarios para acentuar la crisis cambiaria que padece el país sudamericano.

La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) explicó que los delitos que se persiguen se refieren a acciones contra el orden público económico-financiero.

El caso más emblemático es el de la empresa Shell, que fue acusada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, de haber impulsado la devaluación del 12 por ciento que registró la semana pasada el peso argentino, y que fue la más alta de los últimos 12 años.

Según Kicillof, Shell compró a un banco extranjero 3.5 millones de dólares a un precio de 8.40 pesos, cuando la cotización oficial era de apenas 7.20 pesos, lo que acentuó el aumento de la divisa en una de las semanas más complicadas que enfrentó el gobierno.

Por eso es que la Procelac informó en un comunicado que investigará "ciertas operaciones cambiarias que se habrían apartado de la cotización oficial y que habrían provocado una brusca alza en la misma".

Señaló que también investigará otros sectores productivos que incrementaron precios a partir de la nueva cotización, de manera injustificada, y abarcará ilícitos cambiarios, fraudes al comercio e industria o defraudaciones contra la administración pública.

"Esa irregular situación tuvo como consecuencia un impacto negativo en el mercado, que derivó en el alza de algunos precios incluso aquellos que no dependerían de componentes importados sujetos a la variación del dólar, perjudicando al público consumidor", dijo.

La dependencia advirtió que "las presuntas conductas de manipulación en el dólar dentro del mercado cambiario con una finalidad desestabilizadora, afectan al orden público económico-financiero".

Además, dijo, "lesionan el normal desarrollo del mercado, su confiabilidad y estabilidad, pudiendo configurarse un daño que impactaría a todo el sistema y un perjuicio a los intereses económicos de la Nación".

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner y sus ministros han reiterado que la crisis del mercado cambiario responde a presiones de grupos especuladores que quieren afectar al gobierno.