Rinden homenaje póstumo a José Emilio Pacheco en la UAM

Los escritores Bernardo Ruiz, Eduardo Langagne, Miguel Ángel Flores, Jorge Mendoza Romero y Joaquín Armando Chacón rindieron anoche homenaje al connotado escritor mexicano José Emilio Pacheco, fallecido el pasado domingo en la Ciudad de México.

En representación de Salvador Vega y León, rector general de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Gerardo Marvan compartió con la audiencia el texto que envió el funcionario, para honrar al Premio "Xavier Villaurrutia" 1973.

"Venimos aquí para hablar de José Emilio Pacheco, para honrarlo como el hombre y el escritor distinguido que fue nuestro autor", refirió Marvan, ante decenas de personas reunidas en la Galería Metropolitana, en esta ciudad.

Posteriormente, el profesor, poeta y narrador Bernardo Ruiz, quien fungió como moderador, entabló comunicación con los escritores invitados, quienes dieron cuenta del acercamiento que tuvieron con el autor de "El principio del placer" y "Las batallas en el desierto".

En su oportunidad, el poeta y traductor Eduardo Langagne destacó la admirable memoria de Pacheco, "esa actitud de conocer tanto, esas ganas por leer tantas cosas y esa habilidad para recordar los títulos y los compositores de cada canción".

El literato y editor Miguel Ángel Flores expresó: "Haber conocido a un escritor como él, me asombró, porque contribuyó a mi cultura literaria, al examinarme todo el tiempo, pero a la vez sabía que él era, también, un ser humano con errores y con un sentido del humor devastador".

Por otro lado, el ensayista Jorge Mendoza Romero refirió que José Emilio Pacheco fue un hombre con una gran sed de saber y compartir, "con una gran capacidad para beber".

Además, el joven colaborador de la antología "El oro ensortijado" recordó una de las frases célebres de Pacheco: "Lo peor que le puede pasar a un lector, es no conocer al autor que tanto admira".

El dramaturgo, narrador y poeta Joaquín Armando Chacón expresó que él conoció a Pacheco antes de conocerlo, "ya que realicé los guiones de dos de sus cuentos, "Una tarde de otoño" y "El Jardín Hundido", y al enterarse de mis adaptaciones me llamó y me pidió que desayunáramos, y poco a poco nuestros encuentros fueron más frecuentes".

Chacón expuso, también, que el epígrafe de "Las batallas en el desierto" describe de manera exacta a José Emilio Pacheco, "un hombre muy nostálgico del tiempo pasado, pero muy pegado al tiempo presente, y temeroso del futuro".