Destacó Celestino Gorostiza como impulsor de la dramaturgia moderna

A 110 años de su natalicio, que se cumplen mañana, el dramaturgo mexicano Celestino Gorostiza es considerado una de las figuras más relevantes en las artes escénicas del siglo pasado.

El destacado intelectual impulsó la creación de la dramaturgia moderna y participó en la reconfiguración de la política cultural de México.

Celestino Gorostiza Alcalá nació el 31 de enero de 1904 en Villahermosa, Tabasco, reseña su perfil biográfico publicado en el portal de Internet "escritores.cinemexicano.unam.mx".

Estudió en el Instituto de Ciencias de Aguascalientes, en el Colegio Francés de la capital y en la Escuela Nacional Preparatoria.

En 1931, se casó con Araceli Otero Mena, hermana de la actriz Clementina Otero (1909-1996), con quien tuvo una hija, Paloma Gorostiza Otero, destacada actriz en los años 50, apunta su biografía publicada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).

Escribió crónica y critica teatral en el semanario "El Espectador", que fundó junto a Humberto Rivas (1893-1960), y colaboró en las revistas "Ulises" y "Contemporáneos".

Al lado del grupo de Los Contemporáneos, tradujo obras de escritores como Jean Cocteau (1889-1963), Eugene O'Neill (1888-1953), Roger Marx (1888-1977), Charles Vildrac (1882-1971), Lord Dunsany (1878-1957) y Paul Claudel (1868- 1955).

En 1930, debutó como dramaturgo con "El nuevo paraíso", obra que se publicó en la revista "Contemporáneos".

Fue director de la Escuela de Arte Dramático y del Departamento de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), así como de la Compañía Teatral de María Teresa Montoya.

Como director del INBA (1958-1964), impulsó la creación de grupos experimentales, organizó concursos y promovió temporadas anuales, con obras de autores mexicanos.

Fue cofundador y titular del Teatro Orientación (1932) y del Teatro Ulises (1928), un espacio orientado a la difusión del arte escénico de vanguardia.

También fue vicepresidente de la Unión Nacional de Autores y funcionario en la Secretaría de Educación Pública (SEP), así como secretario del Conservatorio Nacional de Música y de los sindicatos de Directores Cinematográficos y de Autores y Adaptadores.

Asimismo, fundó la Academia Cinematográfica y dirigió el Departamento Artístico de Cinematográfica Latinoamericana (CLASA), cargo bajo el que supervisó la cinta "Vámonos con Pancho Villa" (1935), de Fernando de Fuentes (1894-1958).

En la industria cinematográfica, preparó adaptaciones y escribió guiones, como "Refugiados en Madrid" (1938), "La guerra de los pasteles" (1944), "Sinfonía de una vida" (1946), "Las mujeres de mi general" (1951) y "Paraíso robado" (1951).

Además, dirigió películas como "Nana" (1944), codirigida por Roberto Gavaldón (1909-1986), "Sinfonía de una vida" (1946) y "Ave de paso" (1948).

A lo largo de su trayectoria recibió diversos galardones, entre los que destaca el Premio "Juan Ruiz de Alarcón" (1952), por su obra "El color de nuestra piel", que refleja los esfuerzos de los nuevos ricos por ingresar a la alta sociedad.

A decir de la crítica especializada, está es su pieza mejor lograda, porque somete los elementos reales a las normas de universalidad dramática, además de que propone una solución armónica al conflicto vital del mestizaje.

Con sus escritos el teatro mexicano contemporáneo logró "colocarse en un plano de universalidad sin perder por ello el contenido que la personalidad de su autor, mexicano selecto, ha sabido vaciar en un continente que tiene validez en cualquier latitud espiritual", señaló el escritor Xavier Villaurrutia (1903-1950).

El dramaturgo Celestino Gorostiza, quien falleció el 11 de enero de 1967, fue miembro de la Academia Mexicana de la Lengua, desde 1960.

Entre sus obras teatrales destacan "El nuevo paraíso" (1930), "La escuela del amor" (1933), "Ser o no ser" (1934), "Escombros del sueño" (1938), "La reina de nieve "(1942), "La mujer ideal" (1943), "Columna social" (1955) y "La leña está verde" (1958).

También escribió libros académicos, como un estudio para el tercer volumen de "Teatro mexicano del siglo XX" (1956) y "Las paradojas del teatro" (1960).