Confía EUA que relación con México superará caso de espionaje

La administración del presidente Barack Obama se dijo hoy confiada en que sus relaciones con México retomarán su curso normal y no sufrirán un daño de largo plazo por las revelaciones de espionaje hechas por Edward Snowden.

El asesor adjunto de Seguridad Nacional del presidente Obama, Ben Rhodes, hizo notar que aún después de las revelaciones el mandatario estadunidense y su colega mexicano Enrique Peña Nieto han tenido contactos para discutir éste y otros temas de la agenda bilateral.

Puntualizó que Obama sostuvo semanas atrás una conversación telefónica con Peña Nieto, "poco antes de que pronunciara un discurso y pudo compartir algunas de las direcciones que estaba tomando (en ese frente)".

La conversación tuvo lugar el pasado 13 de enero, cuatro días antes de que Obama diera a conocer de manera pública sus propuestas para reformar algunas de las operaciones de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA).

"Nosotros creemos que con socios importantes como Colombia y México (...) vamos a poder avanzar de manera efectiva, conforme continuamos haciendo frente a estas revelaciones", puntualizó.

En conferencia de prensa, Rhodes reconoció que "no es un secreto que ciertos países, debido a las revelaciones y su propia historia fueron particularmente directos en expresar sus preocupaciones por la NSA, como Brasil y Alemania".

"En el hemisferio, México fue también otro país objeto de muchas de las revelaciones", admitió Rhodes al contrastar las diferentes reacciones entre los países que fueron blanco de espionaje por parte de la NSA.

Por lo que toca a Brasil, donde la presidenta Dilma Rousseff canceló una visita a Estados Unidos prevista para octubre pasado en protesta por las revelaciones, Rhodes dijo que su gobierno mantiene sus contactos con ese gobierno.

Adelantó como parte de estas consultas que la asesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, celebrará una reunión este jueves con el canciller Luiz Alberto Figueiredo, en el marco de la visita que este realiza a la capital estadunidense.

"Lo que hemos dicho a los brasileños es que vamos a tratar de darles tanta información como podamos sobre la naturaleza de nuestras actividades (de espionaje)", apuntó aunque aceptó que no esperan "que ningún país aceptará la manera como las conducimos".