Marca San Antonio arranque de nuevo sueño mundialista para el "Tri"

Luego de meses de incertidumbre, la ilusión renació en la afición de México, más en la que vive en Estados Unidos, que no dudó en hacerse presente en el arranque del ciclo de Miguel Herrera al frente del "Tri", que tiene como destino final trascender en la Copa del Mundo Brasil 2014.

Las puertas del Alamodome se abrieron a las 18:00 horas, pero desde antes las filas en los diferentes accesos ya eran largas, diferentes generaciones de mexicanos, muchos de ellos que hablan en "spanglish" o, de plano, en su totalidad en inglés, esperaban con ansia entrar al inmueble para este duelo ante Corea del Sur.

Pero quizá este ferviente deseo no eran tanto por ver rodar el esférico junto a los once "verdes", sino porque el termómetro descendía cada minuto que pasaba, ya que en ese momento marcaba siete grados centígrados, pero con un viento mas "chiflador" que en las peores noches heladas de Pachuca y sus alrededores.

Esta situación provocó que, más allá del deseo de los mexicanos por ver al combinado nacional, el ambiente no fuera el mejor, porque en esta ocasión pocos fueron los asados en el estacionamiento.

Tampoco destacó el deseo por "venerar" al dios Baco, ya que la cerveza tibia no tiene un buen sabor y la fría no era la mejor opción, por lo que muchos mejor optaban por el café.

Además, a horas del silbatazo inicial aun era posible conseguir boletos en las taquillas y no era necesario acudir a la sucursal de revendedores que dominan los estadios Azteca, Azul, Olímpico Universitario y otros.

Los seguidores de Corea del Sur no podían faltar y aunque no eran muchos, sí muy entusiastas, con la misma confianza en que su equipo tendrá una actuación importante en suelo brasileño.

Es aquí, en San Antonio, donde comienza una nueva ilusión, reforzada, en espera de grandes satisfacciones, pero sobre todo, que acerca un poco a esta gente a sus raíces, esas de las cuales se niegan a desprenderse.