Ángel Aguirre descarta apoyo federal para atender caso de autodefensas

El gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, descartó que sea necesaria la presencia de un comisionado para la seguridad en su estado, como en el caso de Michoacán, ni legalizar en a los grupos de autodefensa de la entidad, porque hay un decreto que regula su actuación.

Asimismo, Aguirre Rivero desechó la posibilidad de solicitar el apoyo de la Federación para resolver problemas que competen al estado pero pidió al gobierno federal que atienda el problema del crimen organizado.

"Yo no voy a esperar que la Federación en ningún momento me venga a resolver los problemas del estado", dijo en declaraciones a la prensa en el marco de la inauguración de la reunión plenaria de los diputados del PRD que se realiza en el puerto de Acapulco.

Recordó que hace meses se realizó el proceso de reglamentación con los miembros de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias, mediante el cual se elaboró el registro de cada una de sus armas, ninguna de las cuales era reservada para uso exclusivo del Ejército.

Además, el mandatario estatal anunció que habrá un diálogo con la Unión de Pueblos Organizados del Estado de Guerrero, luego de su incursión en poblados de Chilpancingo.

El gobernador de Guerrero aseveró que "cada quien debe hacer lo que le corresponde", y dijo que, en su calidad de gobernador del estado, no esperará que la Federación le "venga a resolver problemas".

Agregó que las dificultades de delincuencia organizada que enfrenta la entidad "son asuntos que deben de ser atendidos principalmente por la Federación, pero los ayuntamientos tendrán que hacer sus parte en la conformación de las policías municipales".

En el tema de los grupos de autodefensa, explicó que desde hace años se contempla en la Ley 701, la cual reconoce los derechos y cultura de los pueblos y comunidades indígenas del estado y regula las actividades de las policías rurales y comunitarias.

En este contexto, opinó que hay "una marcada diferencia" entre los grupos de autodefensa de Michoacán y las policías comunitarias de Guerrero, ya que las comunidades guerrerenses eligen mediante una asamblea democrática a sus elementos, sancionándolos si incumplen sus tareas.

Pidió a los legisladores federales que sigan ayudando a la entidad, por la situación de pobreza y falta de oportunidades que prevalece, lo que deriva en violencia.

"Los guerrerenses tenemos un problema de miseria, de hambre, de falta de oportunidades, allí es donde se vincula la violencia con la pobreza y hay quienes no lo han entendido; es tiempo de que voltee a ver al sur, el sur ya no tiene tiempo", concluyó.