Periodistas de Al Yazira serán juzgados por terrorismo en Egipto

Los cuatro periodistas extranjeros y 16 trabajadores egipcios de la cadena Al Yazira, que están presos en Egipto desde hace un mes, serán juzgados por terrorismo y la difusión de informaciones falsas, que atentan contra la seguridad.

La Fiscalía General de Egipto ordenó este miércoles el traslado de los 20 trabajadores de la cadena qatarí, entre ellos el reportero australiano Peter Greste; los productores Baher Mohamed y Mohamed Fahmy, y Abduallah Al-Shamy, a una Corte Penal para ser juzgados.

"El fiscal general, Hisham Barakat, ordenó que los 20 inculpados sean juzgados por el Tribunal Penal de Asuntos Urgentes de El Cairo por cargos de terrorismo, por su colaboración con una organización terrorista", según un reporte de la agencia estatal de noticias MENA.

Los 20 trabajadores también están acusados de delitos de incitación contra el pueblo egipcio y de difusión de noticias falsas "con la finalidad de hacer creer en el extranjero que lo que sucede en el país es una guerra civil que amenaza con colapsar el Estado", destacó.

En su edición digital el diario estatal Al Ahram destacó que Greste, jefe de la oficina de Al Yazira en El Cairo y ex corresponsal de la cadena estadunidense CNN y la BBC de Londres, y los otros tres extranjeros serán acusados de colaboración con una organización terrorista.

En tanto que los otros 16 trabajadores egipcios de Al Yazira, además de pertenecer a una organización terrorista, serán juzgados por daños a la unidad nacional y la paz social, así como el uso de actividades terrorista para conseguir sus metas.

Los periodistas extranjeros fueron detenido el 29 de diciembre pasado, después de que el Ministerio del Interior los acusó de trabajar ilegalmente en Egipto y de retransmitir ilegalmente sin permiso de las autoridades desde un hotel de El Cairo.

De acuerdo con la denuncia penal, Fahmy es considerado miembro de los Hermanos Musulmanes, que ha sido clasificada como "terrorista", y creador de una" red de medios de comunicación" para producir noticias que empañan la reputación de Egipto en el exterior.

De ser declarados culpables los periodistas extranjeros y los colaboradores egipcios de la televisora satélital podrían ser condenado a ente 15 y 25 años de prisión con la posibilidad de la pena de muerte, según Ahmed Ezzat, representante de un grupo de derechos humanos.