Plantea Bundesbank impuesto a ricos de países en riesgo de quiebra

Los ciudadanos ricos de países en riesgo de quiebra estatal deberían pagar un impuesto único para iniciar el camino de salida de los problemas, planteó hoy el Bundesbank al dar a conocer su reporte mensual de enero.

El planteamiento del Bundesbank, el banco central de Alemania, es muy controversial porque hasta ahora, los países europeos en crisis pidieron ayuda a Europa.

Un impuesto así, escribió el banco central alemán, corresponde al principio de responsabilidad propia: primero deben ser llamados a pagar los propios contribuyentes de ese país y no los de otros Estados con menos problemas.

Ese cobro se debe aplicar antes de que el gobierno en cuestión pida solidaridad internacional para salir de su crisis financiera y económica.

El banco central alemán reconoció que es un tema muy álgido y que si bien suena lógico y justo, una medida semejante está ligada a riesgos que no son previamente calculables.

Uno de esos efectos indeseados sería que los ciudadanos traten de sacar del país su dinero para evitar pagar esa contribución y de esa forma se generaría una fuga de capitales que llevaría a problemas aún más fuertes en el país.

El banco central alemán asentó en el reporte que una contribución que se cobre al capital debería aplicarse sólo en casos extremos y excepcionales como lo es la amenaza de una quiebra estatal.

En la teoría, una contribución semejante podría efectivamente ayudar a bajar la deuda pública del país. El Fondo Monetario Internacional ya manejó esa posibilidad en la segunda mitad de 2013 y propuso que éste fuera del 10 por ciento.

Un ejemplo es Grecia, cuyos industriales ricos apenas si fueron tocados por las políticas de ahorro y racionalización para bajar el déficit público del Estado.

En vez de ello, otros países europeos aportaron miles de millones en garantías con el dinero de sus contribuyentes. A ello se sumó que bancos internacionales tuvieron que condonar deuda a esos países en crisis.

La contribución única fue establecida en Chipre el año pasado porque los países europeos a los que se les pidió ayuda financiera vincularon el otorgamiento de ésta a que los bancos pagaran una parte, ya que la crisis la causaron éstos.

Ha sido hasta ahora la única vez que son llamados a pasar a la caja los inversionistas adinerados y los bancos.

La medida funcionó en ese caso no porque afectó a pocos chipriotas sino más bien a inversionistas rusos y de otros países que habían hecho mucho dinero con la especulación que posibilitaban los bancos de la isla y que finalmente los llevó a la quiebra.

El Bundesbank consideró que en el caso de Alemania, la aplicación de esa medida no es tema, ya que las finanzas del país están en mejor estado.

Sin embargo el Instituto de Investigación Económica (DIW) en Berlín estimó que si se cobrara una contribución obligatoria a los ahorradores e inversionistas en Alemania con más de 250 mil euros en su cuenta, el Estado recaudaría 230 mil millones de euros (más de 314 mil millones de dólares).

Tal cantidad sería suficiente para bajar considerablemente la presión de la crisis, apuntó.