Suman 125 muertos enfrentamientos en oeste de Irak desde diciembre

Al menos 125 personas han muerto y 541 han resultado heridas durante casi un mes de enfrentamientos entre grupos vinculados a Al Qaeda y las fuerzas iraquíes en la provincia de Al Anbar, oeste de Irak, informaron hoy autoridades provinciales.

"Los hospitales y centros médicos de la provincia han recibido 125 cuerpos y 541 heridos, tanto civiles como militares, entre el 30 de diciembre de 2013 y el 25 de enero de 2014", precisó el jefe del departamento de Salud de Al Anbar, Judair Jalaf Shalal.

Los enfrentamientos más fuertes ocurrieron en la ciudad de Faluya, a unos 50 kilómetros al oeste de Bagdad, donde el principal nosocomio ha recibido 72 cadáveres y 305 personas heridas, según la fuente, citada por medios internacionales.

Faluya y Ramadi, la capital provincial, han sido escenario de cruentos combates después de que la Policía iraquí desmanteló a finales de diciembre pasado un campamento de protesta antigubernamental a las afueras de Ramadi.

Las autoridades denunciaron que el campamento albergaba extremistas armados, pero los manifestantes negaron las acusaciones y aseguraron que sólo protestaban legítimamente contra la discriminación y malos tratos a la minoría sunita por parte del gobierno.

Ambas ciudades cayeron a principios de enero en manos del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL), vinculado con Al Qaeda, pero las fuerzas gubernamentales lograron recuperar el control de Ramadi semanas después, mientras el Ejército sigue su ofensiva para recuperar Faluya.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) denunció el viernes pasado que más de 140 mil personas han sido desplazadas en el último mes, 65 mil tan sólo la semana pasada debido a los combates en Faluya y Ramadi.

Los combates comenzaron el pasado 30 de diciembre en Ramadi, después de que fue desmantelado un campamento de manifestantes antigubernamentales calificado por el Ejecutivo como el "cuartel general de Al Qaeda".

Tras la invasión de Estados Unidos y la caída de Saddam Hussein, Ramadi y Faluya se convirtieron en bastiones de la insurgencia, y las fuerzas estadunidenses sufrieron en esta provincia sus mayores pérdidas desde la guerra de Vietnam.