Continúa incertidumbre en Argentina por devaluación de moneda

Las nuevas medidas cambiarias anunciadas hoy en Argentina no eliminaron la incertidumbre económica en un año en el que el gobierno esperaba que el dólar se mantuviera estable y sin que se registrara una devaluación de su moneda.

El presupuesto aprobado en diciembre pasado por el Congreso estimó un alza moderada del dólar para 2014, que pasaría de 5.7 a 6.3 pesos, así como un crecimiento económico de 6.2 por ciento y una inflación de 10 por ciento.

Sin embargo, todas las previsiones económicas se modificaron la semana pasada cuando el dólar ilegal, cuyo mercado está en auge, se disparó hasta los 13 pesos argentinos, lo que empujó el precio de la divisa en el mercado oficial a ocho pesos.

La devaluación de entre el 9.0 y el 12 por ciento que registró la moneda argentina la semana pasada, de acuerdo con las oscilaciones de los mercados cambiarios, encendió las luces de alerta, ya que se intensificó la inestabilidad económica.

Ante la presión por el constante y creciente incremento del dólar ilegal, denominado de manera eufemística por los especuladores como "dólar blue", la presidenta argentina Cristina Fernández tuvo que dar marcha atrás con las restricciones que regían desde 2011.

La devaluación y la modificación de las políticas cambiarias representaron un duro golpe para la mandataria, quien insiste en que las presiones son resultado de grupos económicos especuladores opositores a su gobierno.

La presidenta tiene razón en parte, porque los ataques especulativos de diversos grupos económicos han sido constantes, pero las políticas que ha puesto en marcha no han sido transparentes ni han dado resultados positivos.

En los últimos días, por ejemplo, el jefe de gabinete, Jorge Capitanich, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, se contradijeron al anunciar los alcances de las modificaciones al mercado cambiario que regirán a partir de este lunes.

El viernes, ambos funcionarios aseguraron que se iba a reducir del 35 al 20 por ciento la tasa por compras con tarjeta en el extranjero, pero el domingo Kicillof aclaró que esto no se llevaría a cabo.

Esta mañana, al liberar parcialmente la compra de dólares, Capitanich informó que a diario serían publicadas las listas con nombre y apellido de los compradores, aunque después dijo que no.

Otro problema que arrastra el gobierno argentino es que desde hace años sólo reconoce una inflación oficial de 10 por ciento, aunque las consultoras privadas estiman que la verdadera tasa es de entre el 25 y 30 por ciento.