Piden al gobierno y las FARC acuerdo humanitario antes de Mundial

El gobierno de Colombia y las FARC deben dar un paso hacia la paz, con la firma de compromisos "mínimos humanitarios" antes del Mundial de futbol de Brasil 2014, afirmó hoy el vicepresidente Angelino Garzón.

En una carta abierta, el funcionario colombiano consideró necesario emprender acciones a favor del derecho de la población a vivir mejor, pasando de "las buenas intenciones y las declaraciones" a verdaderos actos de paz.

Propuso por ello, que tanto la guerrilla colombiana como el gobierno den un paso a favor de la paz "con la firma de una declaración conjunta de compromiso con los mínimos humanitarios antes del Mundial de futbol" de junio próximo.

El gobierno del presidente Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) sostienen negociaciones desde 2012 en Cuba, para poner fin a medio siglo de un conflicto que ha dejado seis millones de víctimas.

Las conversaciones, que tienen a Noruega y Cuba como garantes y a Chile y Venezuela como acompañantes, se desarrollan en medio de la guerra, lo que ha llevado a generar por momento tensiones en la mesa de negociación.

Garzón pidió a las partes firmar una declaración que contenga unos "mínimos humanitarios", tras asegurar que "el extremismo y criminalidad de algunos grupos de la guerrilla y la extrema derecha quieren abortar los esfuerzos de paz".

Mencionó entre los compromisos humanitarios, acabar con el secuestro, liberar a todas las personas en poder de la insurgencia y promover el desminado en las zonas golpeadas por el conflicto armado interno en Colombia.

En la carta, Garzón también sugirió la suspensión del reclutamiento forzado de menores en las filas rebeldes, así como el cese de todo tipo de acciones violentas contra la población civil, oleoductos y torres de electricidad.

Según el vicepresidente, el gobierno debería a su vez comprometerse a respetar la integridad física de los guerrilleros que apoyen los mínimos humanitarios y a desarrollar una política a favor del respeto de los insurgentes en prisión.

Para Garzón, el Ejecutivo debe priorizar la inversión social en las áreas campesinas e indígenas afectadas por la guerra y demás grupos armados ilegales, lo mismo que en las zonas urbanas de concentración de pobreza y miseria.