Desconectan en Texas a mujer embarazada con muerte cerebral

Una mujer embarazada con muerte cerebral, que desde noviembre pasado era mantenida con vida mediante respiradores artificiales, fue desconectada hoy tras una batalla legal entre el hospital y la familia que suplicó por la medida.

Abogados de la familia de Marlise Muñoz informaron en un comunicado que la mujer fue retirada del soporte de vida a las 11:30 horas (17:30 GMT) de este domingo.

"Las familias Muñoz y Machado procederán ahora a la tarea sombría de poner el cuerpo de Marlise Muñoz para el descanso y el duelo por la gran pérdida sufrida", señaló el documento de los abogados.

"Que Marlise Muñoz finalmente descanse en paz y que su familia encuentre la fuerza para completar lo que ha sido un insoportablemente largo y arduo camino", agregó.

El viernes pasado, un juez estatal de Texas ordenó al Hospital John Peter Smith (JPS), de la ciudad de Fort Worth, retirar los respiradores y ventiladores que mantenían con vida a la mujer embarazada con muerte cerebral.

El juez RH Wallace dispuso entonces que su orden debía acatarse para antes de las 17:00 horas del próximo lunes.

En una declaración difundida este domingo, el hospital dijo que no apelaría la decisión del juez: "Las últimas ocho semanas han sido difíciles para la familia Muñoz, los médicos y toda la comunidad del condado de Tarrant, que se vio implicada en una situación triste", dice el comunicado.

El hospital "ha seguido lo que creíamos que eran las demandas de una ley estatal. Desde el inicio, el JPS ha dicho que su papel no era hacer ni el hacer leyes ni oponerse a ellas sino seguirlas", agregó.

"El viernes, un juez estatal ordenó la retirada del tratamiento para prolongar la vida de Marlise Muñoz. El hospital seguirá la orden de la corte", indicó el centro de salud.

Erik Muñoz, esposo de Marlise, de 33 años, y los padres de la mujer habían solicitado al hospital, desde principios de diciembre pasado, que se le desconectara y se le dejara morir, pero la institución se negó siempre argumentando que eso violaría las leyes estatales.

Bajo las actuales leyes de Texas, el cuerpo de Marlise Muñoz debería mantenerse como una incubadora, para proteger la vida del feto hasta su nacimiento aún contraviniendo los deseos de su familia.

Ante la negativa del hospital para desconectar a su esposa, Erick Muñoz solicitó la intervención del juez para que emitiera una orden para acatar la medida.

El hospital reconoció la semana pasada que Marlise tenía muerte cerebral desde el pasado 28 de noviembre y que el feto que llevaba no era viable.

El esposo y los padres de Marlise habían hecho estas afirmaciones en varias ocasiones en sus esfuerzos para que se le desconectara de las máquinas que la mantenían con vida.

Marlise Muñoz tenía 14 semanas de embarazo a finales de noviembre pasado cuando sufrió una embolia pulmonar, al sospecharse que un coágulo de sangre se fue a sus pulmones y obstruyó la respiración.

Cuando su esposo Erick la encontró, ella no respiraba y no tenía pulso. Erick Macías, un paramédico, le aplicó la reanimación cardiopulmonar y llamó a una ambulancia.

Marlise fue trasladada al hospital John Peter Smith en Fort Worth, donde descargas eléctricas y drogas reactivaron la marcha de su corazón pero sin registrar actividad cerebral.

De acuerdo con los médicos, la mujer permaneció sin respiración por mucho tiempo para poder alguna vez recuperarse, por lo que se le declaró con muerte cerebral.

Cuando la familia Muñoz estaba lista para despedirse de ella, funcionarios del hospital dijeron que no podían legalmente desconectar a Marlise de la máquina que la mantenía con vida, dado que esto violaría las leyes estatales.

Aunque los médicos admitieron que no podían detectar los latidos del corazón fetal, declararon que la ley de Texas es clara cuando se trata de proteger la vida de un feto y que el cuerpo de Marlise debía mantenerse como una incubadora, pese a los deseos de su familia.

El dramático caso se sumó al debate sobre el aborto en Texas, con sectores conservadores que acusaban a la familia de Marlise de querer "deshacerse" de ella y del bebé.