Argentina y China le pegan al peso mexicano

La depreciación del peso frente al dólar durante las últimas sesiones obedece a diversos factores regionales, así como a una aversión al riesgo a nivel global, señaló el subdirector de análisis Macroeconómico de Banamex, Joel Virgen Rojano.

El especialista abundó que el peso mexicano reporta un sesgo regional contagiado por Argentina, que ha observado una fuerte depreciación en su moneda esta semana ante los problemas políticos y financieros que se han registrado en ese país sudamericano.

Expuso que la confianza de los inversionistas ha sido afectada además por la baja en la actividad económica de China.

Asimismo, las tasas bajas de crecimiento, una deuda alta, así como una necesidad creciente de financiamiento en el exterior por parte de Brasil, Rusia, Sudáfrica e India, afectaron también la paridad peso-dólar en México.

"El peso se ha movido al compás de esta tendencia internacional, obedeciendo a un comportamiento típico ante estos repuntes de la aversión al riesgo, pues son movimientos que no discriminan a las monedas", argumentó en entrevista.

Joel Virgen Rojano citó que del 20 de enero de 2013 a la fecha, el peso se ubica entre las 10 monedas más debilitadas frente al dólar, pero si se analiza a fondo, no tiene el mismo grado de vulnerabilidad de otras monedas en esta condición.

Ello, argumentó, ya que el país es una economía que se puede recuperar de manera sostenida este año, cuenta con un déficit público bajo, una deuda pública relativamente pequeña y necesidades de financiamiento en el exterior manejables.

Refirió que si se toma en cuenta el periodo que comprende desde el 1 de enero de 2013 a la fecha, la cotización del peso registra un promedio superior frente a otras economías emergentes, debido a las reformas estructurales.

"Pensamos que en el caso de México el tipo de cambio está respondiendo simplemente a este contagio de otros mercados, por lo que en las siguientes semanas se puede registrar un ajuste que responda a una discriminación basada en fundamentales", proyectó.

A pesar de ello, dijo que la volatilidad no resolverá en el corto plazo, ya que obedece a temas de fundamentales y a que aún se vive un ajuste originado por la crisis global de 2009.

Sin embargo, los riesgos más extremos se han reducido año con año, pero aún hay periodos de volatilidad debido a la falta de ajustes económicos, como por ejemplo reducir los riesgos geopolíticos en Medio Oriente para que no se refleje en los precios de los energéticos, entre otros, mencionó el especialista.

Añadió que en este contexto mantiene su pronóstico de que la moneda mexicana cerrará el año por debajo de los 13 pesos por dólar.