Concluye Davos con "cauto optimismo" sobre recuperación mundial

El 44 Foro Económico Mundial concluyó hoy aquí en medio de un "cauto optimismo" de los líderes financieros mundiales sobre la capacidad de la economía global de recuperarse en 2014 de la crisis de los últimos años.

En el principal panel de la jornada de clausura, centrado en lo pronósticos económicos para este año, la directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional (FMI) Christine Lagarde aseveró que la economía mundial "está en una fase de consolidación".

Pero el final de la crisis y la recuperación "van a diferentes ritmos en cada región" del mundo, señaló la ex ministra francesa de Economía.

"En las economías desarrolladas la recuperación va más rápido", afirmó la directora del FMI, mientras que "en las economías emergentes por el contrario la cadencia (de la recuperación) se ralentizó".

La institución financiera internacional recientemente revisó al alza la previsión de crecimiento mundial y la colocó en 3.5 por ciento para este año, y en particular para Estados Unidos y Europa.

"Pero pese a ello hay mucho optimismo", precisó Lagarde, quien afirmó que, personalmente, ve con "optimismo prudente" la recuperación económica mundial durante este año.

El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble, se mostró también más optimista que en los años anteriores y dijo que la zona euro, el epicentro de la crisis en los últimos años, está teniendo un rendimiento mejor de lo esperado en los últimos años.

"Hemos vuelto a ganar confianza en el euro", declaró Schäuble en la mesa redonda, la más importante del foro en opinión de su fundador, el profesor de Economía alemán Klaus Schwab.

Por su parte, el secretario norteamericano del Tesoro, Jack Lew, se mostró optimista en Davos sobre la buena marcha que tendrá la economía de Estados Unidos este año y no descartó que crezca a niveles próximos al tres por ciento, el mayor nivel desde 2005.

En un comunicado final, el Foro Económico destacó también "la rápida recuperación" que están registrando las economías del Reino Unido y de Japón.

Por su parte, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Luis Alberto Moreno, se mostró confiado en que América Latina también tendrá un crecimiento positivo, aunque no elevado, del 3.5 por ciento.

Pese a estos buenos pero bajos pronósticos de crecimiento, los riesgos, viejos y nuevos, persistirán o aparecerán para la economía mundial, según el caso, pudiendo crear volatilidad, advirtió Lagarde.

Entre los nuevos citó una potencial deflación en Europa, pero también las reformas "no terminadas" de los mercados financieros, los desequilibrios en el crecimiento de las distintas zonas y el final de los estímulos monetarios en los Estados Unidos.