Abogan por nicaragüense condenado a pena de muerte en EUA

La familia del nicaragüense Bernardo Tercero Huete, condenado a pena de muerte en Estados Unidos, apela a las autoridades nacionales e interamericanas para que cancelen esa sentencia, ante las innumerables irregularidades en el debido proceso.

Tercero Huete, de 34 años, fue sentenciado por un jurado en Texas a la pena capital en el 2000, tras encontrarlo culpable de la muerte del estadunidense Robert Burguer, ocurrida durante un asalto a una tintorería en agosto de 1999.

En abril pasado, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dictó medidas cautelares a favor de Tercero Huete y solicitó la no ejecución de la pena de muerte dictada hace 14 años.

La CIDH alegó que a Tercero Huete no se le siguió el debido proceso y no se cumplió con las garantías establecidas en la legislación penal estadunidense, aseguró el director ejecutivo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), Mauro Ampié.

Las medidas cautelares de la CIDH son hasta ahora la única esperanza que tiene Tercero Huete para no morir mediante la aplicación de una inyección letal.

La madre del nicaragüense, Luisa Huete, de 78 años, declaró este sábado al periódico El Nuevo Diario que tiene la esperanza "puesta en Dios" y en las gestiones de las autoridades de Nicaragua y las interamericanas para que se realice una revisión al juicio contra su hijo.

Sin embargo, la humilde mujer y el hijo de Tercero Huete, Franklin, originarios de Posoltega en el departamento de Chinandega, en el noroeste de Nicaragua, dijo que han recurrido a las instancias oficiales sin encontrar eco a sus peticiones.

"No tenemos dinero, pero hay un amigo de él (de Bernardo) que está tratando de ayudarle", declaró al diario, Franklin Tercero.

Luisa recuerda a su hijo como "ejemplar, no se metía con nadie y era muy apreciado en su comunidad".

Bernardo Tercero Huete, de 34 años y de oficio mecánico, fue sentenciado a la pena capital con la aplicación de una inyección letal hace 14 años.

En 1998, los hermanos Denis y Douglas Escobar fueron los primeros nicaragüenses condenados a la pena capital en Estados Unidos impuesta por una corte estatal del condado de Dade en Miami, Florida.

Los hermanos Escobar fueron acusados de asesinar a un oficial de policía de origen cubano.