Alcanzan acuerdo de paz gobierno de Filipinas y rebeldes musulmanes

El gobierno de Filipinas y el Frente Moro de Liberación Islámica (MILF), el mayor grupo rebelde musulmán de ese país, llegaron hoy en Malasia a un acuerdo para poner fin a cuatro décadas de insurgencia.

El portavoz presidencial Edwin Lacierda, colocó un mensaje en su cuenta de la red social de Twitter que señalaba: "Damas y caballeros, tenemos un acuerdo".

Lacierda comentó después a medios de prensa filipinos, que acudieron a Kuala Lumpur, que los negociadores del gobierno y los dirigentes del MILF concluyeron conversaciones con la aprobación del documento final, que implica la desactivación gradual de las fuerzas rebeldes.

El pacto, que ambas partes firmarán en los próximos días en Manila, establece la creación de una nueva región autonómica en las áreas del sur de Filipinas donde la comunidad musulmana es mayoría.

Este último convenio, junto con otros tres acuerdos, suma un pacto de paz global que se espera sea firmado en Manila, la capital filipina, a la brevedad, reportó el diario The Inquirer en su versión digital.

Ambas partes establecieron un alto el fuego en agosto de 2001 y dos años después firmaron el Acuerdo General de Cese de Hostilidades, aunque los enfrentamientos nunca hayan cesado del todo.

El acuerdo de paz con el MILF es una de las piedras angulares de la administración del presidente Benigno Aquino.

Malasia empezó a mediar en estas negociaciones en el 2000 y el proceso se dividió en tres bloques: seguridad (concluido), rehabilitación (concluido) y tierras ancestrales, que estaba en discusión.

Este último apartado, que este sábado concluyó, sobre tierras ancestrales, trata del territorio que gobernará en un principio el FMLI, sus límites, el sistema de gobierno y el reparto de la explotación de los recursos naturales.

El año pasado, ambas partes dieron a conocer que habían avanzado en más del 75 por ciento del tratado de paz y durante los últimos 12 meses negociaron la parte final sobre la nueva entidad política llamada Bangsamoro que reemplazará a la Región Autónoma del Mindanao Musulmán.

Mientras que otros grupos armados islámicos se mantienen en activo, este acuerdo es visto como un paso clave para poner fin al movimiento secesionista musulmán.