Destinarán en Tlalpan 2 mdp para rescate y limpieza de barrancas

Con un presupuesto de dos millones de pesos, la jefa delegacional en Tlalpan, Maricela Contreras, puso en marcha el programa de mantenimiento y conservación de barrancas y del Circuito Picacho Ajusco: Limpieza y Recolección de basura.

Contreras Julián explicó que en dichas labores participarán núcleos agrarios de San Pedro Mártir, San Andrés Totoltepec, San Miguel Topilejo, San Miguel Xicalco, Magdalena Petlacalco, Parres, El Guarda, así como San Miguel y Santo Tomás Ajusco.

Reunida con integrantes de esos grupos agrícolas, la funcionaria destacó que su administración gestiona ante la Secretaría de Finanzas del Distrito Federal para incrementar los recursos dirigidos a dichas acciones, debido a la importancia ecológica que tienen las barrancas para la sustentabilidad de la ciudad de México.

Destacó que la restauración de esos ecosistemas representa una tarea fundamental, ya que forman cauces de escurrimientos de agua pluvial hacia los mantos acuíferos, además de que se les retira la basura y se previenen posibles taponamientos, desbordamientos y deslaves.

Actualmente, añadió, las barrancas enfrentan una fuerte presión demográfica y graves problemas de contaminación ambiental que amenazan con degradarlas irremediablemente, como los drenajes a cielo abierto, la mezcla de aguas pluviales con aguas negras domiciliarias, basura, el depósito de cascajo y una fuerte presión de cambio de uso de suelo.

Al respecto, la jefa delegacional subrayó que la sociedad civil y diferentes instancias de gobierno coinciden en que es urgente recuperar las barrancas de la ciudad, pero por múltiples razones no existe un programa integral para su atención.

Por ello, explicó, su administración, a través de la Dirección General de Ecología y Desarrollo Sustentable, implementa diversas acciones que de alguna manera permitan mitigar la afectación de las barrancas.

Con esa labor se fomenta el empleo temporal entre los habitantes de la región, lo que representa un apoyo a la economía de las familias de las zonas altas, en donde se registra un mayor rezago social, puntualizó.