Surf lleva a joven costarricense a conquistar sueños

El surfista costarricense Carlos Muñoz, de 24 años de edad, conocido como Cali, dijo que este deporte le ha ayudado a cumplir sueños, conocer culturas y países donde nunca imaginó estar. Carlos, un...

El surfista costarricense Carlos Muñoz, de 24 años de edad, conocido como Cali, dijo que este deporte le ha ayudado a cumplir sueños, conocer culturas y países donde nunca imaginó estar.

Carlos, un joven sencillo se ha fijado metas, entre ellos participar en el tour mundial de Surf donde compita con Kelly Slater, Mick Fanning y otros surfistas que tienen años en este deporte extremo.

También, llegar a los próximos Juegos Olímpicos 2020 y ser el primer surfista del mundo que gane una medalla de oro para su país, Costa Rica.

Carlos Muñoz participa junto con más de 100 de sus compañeros provenientes de 13 países del mundo en el Surf Open quinta edición en Acapulco y donde se tiene una bolsa de premios de 300 mil pesos.

Las competencias que se realizan durante tres días en Acapulco en playa Revolcadero también les otorga puntos en el ranking mundial que es importante como surfistas.

Carlos viene con todas las ganas de ganar este quinto Surf Open Acapulco porque hay dinero y puntos.

Este joven surfista de 24 años de edad, amante de este deporte extremo es reconocido en su país como el mejor y a nivel mundial también.

A la edad de los 10 años, Cali empezó a surfear en las playas Esterillo Oeste en Costa Rica, dice que el oleaje es similar a las de playa de Revolcadero nada más que es su país ese balneario tiene mucho más árboles en la zona de la costa.

En ese pueblito, que él llama muy rural tiene una escuelita pequeña, pero cuando él estudiaba sólo se daban clases tres horas.

Saliendo de la escuela corría a agarrar su tabla de surf que le compró su mamá y todo el día se la pasaba en el mar surfeando, “entonces nos hicimos casi delfines”.

Pero antes de volverse un apasionado del surf, Carlos vivía en la ciudad de San José, Costa Rica, pero su madre decidió vivir en ciudad cercana a la playa para buscar trabajo y una manera de sobrevivir.

Fue así como, al mudarse con su mamá a Esterillo Oeste, conoció el deporte extremo del surf, el cual lo considera como una gran puerta cultural porque lo ha llevado a lugares donde nunca pensó poder llegar.

Carlos dice que su mamá ha sido madre y padre a la vez y son personas de escasos recursos pero que a base de este deporte extremo que lo apasiona ha podido mantener a su familia.

También con la ayuda de los patrocinadores que lo han impulsado a cumplir sus sueños de participar en campeonatos mundiales, Carlos ha podido lograr sueños tantos de él y de su mamá.

Para Carlos, quien sólo tiene estudios de nivel secundaria y por el momento no piensa prepararse profesionalmente, el surf es un deporte muy bonito porque lo pueden practicar personas de cualquier edad hasta un adulto que quiere sentirse más joven y niños que quieren empezar a competir.

Comenta que no es para ricos como algunos piensan a pesar de que el equipo que se requiere es caro, pero para él lo más importante de este deporte extremo es que está en contacto con la naturaleza y lo relaja, “te hace ser mejor persona cuando sales y tiene mucha adrenalina”.

Recuerda que su primera tabla de surfear se la compró su mamá a los 10 años y donde pagó 50 dólares y era una tabla bien amarilla, pero para él fue la puerta que le abrió un gran sin número de cosas que han sido muy positivas en su vida y que lo hacen ser quien es.

Para Carlos, lo más importante es el surf por lo que se ha dedicado a este deporte al 100 por ciento, donde le ha dado satisfacciones y campeonatos y ha quedado en segundo y tercer lugar.

“Los surfeadores pierden el 80 por ciento de las veces y 20 por ciento ganan y he tenido buenos resultados como tercero y segundo lugar y he ganado dos eventos en mi carrera profesional y eso me motiva para seguir adelante”, señala.

El surfista comenta que entre los premios ha ganado en Francia un Pro junior Lacanu, otro en California, Estados Unidos cuando tenía 17 años; estos triunfos le han abierto las puertas para tener patrocinadores y obtener el dinero para poder viajar.

Hace un mes, el joven estuvo en África donde conoció tres playas que colindan con el océano Atlántico y Oceanía.

También ha conocido el Caribe y estuvo en Martiní, Hawai, Indonesia y conoce muchas partes del mundo que nunca pensó conocer.

Toda esta experiencia del surf que ha vivido Carlos, también le ha ayudado a cumplir sueños como el ahorrar suficiente dinero para comprarle una casa a su mamá y ahora viven ahí los tres con su hermano de 23 años, quien también es surfista y participa en campeonatos nacionales en Costa Rica.

Relata que su madre, al ver su sueño hecho realidad, de tener su propia casa, se siento feliz y orgullosa de su hijo.

“Ese era un sueño desde que era pequeño porque mi mamá no tenía casa y logre cumplir su sueño gracias a surfear y a mis patrocinadores han sido buenos”, dice. Añade que su mamá, de 42 años, es bastante especial, amorosa, cariñosa y él la ha visto como una heroína toda la vida.

La describe como una mujer morenita como él, pero aseguró que es su modelo a seguir como persona y ser humano.

Este joven surfista estuvo patrocinado por la compañía Volcom, que tiene marcas estadounidenses de ropa de surf, desde los 13 años de edad y a los 18 años lo empezaron apoyar económicamente cuando comenzó a competir en el exterior.

“Poco a poco fui agarrando más nombre en Latinoamérica y en el mundo así que me empezaron a patrocinar con buen dinero y buen apoyo después con Red Bull desde los 17 años y ha sido un proceso bastante largo”, precisa.

Para Carlos, la vida en Costa Rica es difícil en el momento que los precios de los productos de la canasta básica suben mucho porque es un país que tiene mucho turismo extranjero.

Durante su visita que ha hecho a varios países con playas ideales para surfear, señala que entre las playas con buen oleaje está en Hawái.

“En Hawái las olas son grandes y el viento es perfecto, también en Indonesia y su clima es parecido al de Costa Rica y México, que es caliente pero el viento no afecta mucho, y las olas caen perfecto con el arrecife de coral y son playas increíbles con olas hechas del cielo”, refiere.

En tres ocasiones Carlos Muñoz ha participado en Acapulco en este abierto de Surf Acapulco y donde le ha gustado porque considera que la gente es muy cariñosa; su platillo favorito cada vez que viene y prueba son los tacos al pastor con queso.

Siempre que viene a competir a Acapulco le va bien, “la gente me quiere y me hace sentir en casa y he estado en Los Cabos, Puerto Escondido, Salina Cruz y otras playas de México donde tienen olas de alto calibre”, apunta.

Considera que México, por ser un país muy grande, debería de invertir mucho en sus playas y hacer programa con jóvenes para que no caigan en las drogas y mejor practiquen el deporte como una salida y se alejen de cosas negativas.

Siempre se ha dedicado a surfear, entra en una competencia y termina y se prepara para otra y cuando se retire puede comenzar ayudar a los niños; al final es la meta, dar un poco de lo que uno recibe.

Las tablas que ya no utiliza las obsequia a los niños de su país.

Cuando está en casa y no tiene competencias, Carlos se levanta muy temprano para buscar las mejores olas donde le dedica cuatro horas por la mañana y después regresa por la tarde.

Él Surfea en playa Hermosa de Jacob en Punta Arena en Costa Rica.

Como surfista, dice que ha vivido experiencias de estar cerca de cocodrilos, tiburones y ha estado a punto de ahogarse en olas grandes, se ha golpeado la cara, en las piernas y en la cabeza con la tabla, pero son momentos que vive mucha adrenalina.

Publicada en la dirección url http://www.20minutos.com.mx/noticia/244661/0/surf-lleva-a-joven-costarricense-a-conquistar-suenos/ accede a la noticia online capturando este código en tu móvil Código QR